Para ti mujer, de Tsering Nandröm

Agosto 11, 2008


“En la búsqueda de mi misma un día llegué a preguntarme: ¿Quién soy? Y en corto tiempo la vida fue mostrándome todo aquello que había oculto en mi corazón.

La respuesta, sin dudas, es una ¡MUJER! Claro está, no tiene nada de raro; existen muchas en este globo terráqueo -pensé-. Sin embargo, ésta en especial tenía miles de dudas y preguntas sin respuestas”

Así se inicia, luego de un interesante prólogo de la autora, este hermoso relato de búsquedas y encuentros que es Para ti, mujer, pequeño y bello libro de setenta páginas que fue publicado originalmente en Venezuela, en 1993, por la Editorial Bienes Lacónica, pero que tiene todas las reediciones posteriores en Chile, gracias a Editorial Araucanía.

El fluir de los pensamientos, a través de los cuales la autora nos comparte sus búsquedas de hondo contenido espiritual, tiene un lenguaje próximo a la prosa poética y, aunque pueda requerir su lectura algunos conocimientos relativos al desarrollo personal, metafísico o incluso esotérico, un lego en el tema igual penetrar en el texto debido a la transparente sencillez de sus palabras.
Leer el resto de esta entrada »


Los Nuevos Niños

Enero 26, 2008


La sabiduría popular dice que cuando el río suena, es porque arrastra un piano y hace rato que el río viene sonando y nos estamos acostumbrando a escuchar en círculos familiares, educativos, psicológicos, etc., que los niños de ahora ya no son como los de antes, que son más despiertos, más irrespetuosos, más hábiles con la informática y la electrónica, más hiperactivos, más precoces, más difíciles. Las viejas soluciones de la abuela o de la bisabuela ya no sirven para “corregir” a los pequeños de hoy. Las viejas recetas pedagógicas que parecieron funcionar eficazmente durante cientos de años, hoy hacen agua por todas partes. ¿Qué pasó? Todo y nada, es la evolución que no se detiene.
En efecto, se nos ha dicho siempre que el gran aporte de Darwin a la humanidad es haber descubierto -o al menos masificado- las bases de la evolución humana, lo que no se dice mucho es que esa evolución continúa hasta nuestros días, frente a nuestros ojos y tiene que ver con avances notables en las cualidades de nuestros niños, cuyo desarrollo mental, en promedio, parece ser superior al nuestro. Tanto es así, que en no pocas oportunidades los encasillamos como enfermos cuando solo son diferentes. Tan diferentes que a muchos les resultan incomprensibles y solo atinan a “normalizarlos” (encajarlos en la norma) a base de pastillas.
Leer el resto de esta entrada »


Renacer

Agosto 8, 2007


(de Tsering Nandröm)

RENACER
TSERING NANDROM
Editorial Araucanía
Santiago de Chile, 1997.

….

Prólogo

Al iniciar la búsqueda de sí mismo debemos adentrarnos en las entrañas de
nuestro Ser. Recorrer esos laberintos y producir una comunicación entre el
cuerpo, la emoción y la mente; esto no es algo que sea fácil porque la más de las
veces se encuentra desfasado por las circunstancias que nos toca vivir.
Pero, lo más importante, es atreverse y correr el riesgo de encontrarse,
aceptarse y comenzar a producir el cambio de una vida que hasta hoy ha sido
organizada de acuerdo a la mirada terrena, abrir los ojos del alma es el paso
inicial para comenzar a colorear el espíritu que comenzará a llenar tus días con
una vida interior que llamarás Espiritualidad.
Allí comenzarás a “Renacer” en una vida de armonía, belleza, sutileza y
colorido, que revestirá tu vida de irradiación Divina, comenzarás a despertar las
Llamas de tu corazón y abrirás el Loto Crístico que te dará la Vida Eterna.
Renacerás en la fe, encontrarás un Dios dador de vida, un Ser lleno de Paz, que
siempre te cobijó bajo su Manto de Luz, que crece contigo en el andar del Sendero
y que amplía conciencia a través del espacio llamado tiempo. En el silencio se
reviste el Eterno, como el observador silencioso proyecta su Amor bondadoso hacia
todos sus Hijos de la Tierra. ¡Tú eres uno de ellos! no te alejes del jardín
infinito de Amor porque, aunque sepas o no, ya estás camino a la Ascensión.

Tsering

Leer el resto de esta entrada »


La Perfecta Lámpara de Larga Vida

Junio 1, 2007

(Nuestra autora, en la fotografía, a la derecha de la Dra. Mariel Mendizábal L., de uruguay)
Tsering Nandröm es un nombre tibetano, extraño para nosotros hispanohablantes, amantes de nuestra literatura o escritores en el “idioma inmortal de Cervantes”. Extraño es, por lo tanto, que traigamos a colación este nombre en estas páginas. A menos que digamos que quien lo usa es escritora, chilena, que está —como un regalo de Dios— viva entre nosotros (nacida en la sureña Concepción en una fecha oculta) y que se llama Luisa.
Leer el resto de esta entrada »


Budismo y Neurociencias: Weblografía imperdible

Mayo 2, 2006

dalai4.jpg

En el cuerpo de Artes y Letras de hoy aparece un reportaje llamado Una conversación entre budismo y neurociencia. Como desde hace un largo tiempo el tema me ha interesado y en ocasiones anteriores he publicado aquí tres post sobre este asunto y no soy el único, puesto que también lo han hecho Carlos Zapata y Luis Bastías, me pareció importante rescatar una weblografía sobre el tema que ayude a la búsqueda e integración de la información existente en los blogs sobre este particular.
De más está señalar que esta weblografía no pretende ser definitiva y que se irán agregando a ella todos los encuentros y sugerencias que Uds. aporten.

Estos son los post que tratan más exhaustivamente el tema:

Budismo y Neurociencia: La teoría de los skandas por Luis Eduardo Bastías
Budismo y Ciencia: Vacuidad, Quarks y Constructivismo Radical por Luis Eduardo Bastías
Neurofilosofía, Neuroquímica y Neurociencia por Rubén Carvajal Santana
Neurología y psicoterapia: Ciencia estudia la mente de monjes budistas por Carlos Carranza.
Ciencia y budismo por Sergio Cerda González
Meditación budista y neurociencia por Jesús García Herrera
El Dalai Lama y las creencias irracionales de Ellis. por Alejandra Godoy
La Ciencia del Dalai Lama por Benedicto González Vargas
El budismo y las neurociencias por Benedicto González Vargas
Sobre humanismo, neurociencias y budismo por Benedicto González Vargas
El encuentro del Dalai Lama con los científicos por Raúl Herrera
Francisco Varela: La mente y la conciencia desde la perspectiva científica, filosófica y budista por Carlos Zapata

También son interesantes estos enlaces que no son blogs:

La meditación en el Laboratorio por Instituto Loseling de México
El Budismo y la Ciencia
Cerebro: emociones por Daniel Goleman
Budismo y Ciencia. por Wikipedia

Finalmente, todo lo referido a la visita de S.S. el Dalai Lama a Chile y su conferencia sobre el diálogo entre neurociencias y budismo, puede encontrarse en

Página oficial de su visita a Chile

prof. Benedicto González Vargas
publicado originalmente en mi blog de Atinachile el 30 de abril de 2006.


Sobre humanismo, Neurociencias y Budismo

Abril 19, 2006

dalai3.jpg

En un par de oportunidades anteriores me he referido al diálogo que ha emprendido Tenzyn Gyatso, XIV Dalai Lama, representante máximo del budismo tibetano con las neurociencias. Este intercambio, que ha dado como fruto máximo el que el líder budista haya participado con singular éxito con una ponencia en la Conferencia Anual de Neurociencias de los Estados Unidos, permite detenerse y reconocer que la rica clasificación de estados mentales y técnicas contemplativas que el budismo ha ido desarrollando en su milenaria experiencia puede ser de gran aporte a las ciencias en aspectos concernientes a la mente humana, tales como la cognición, las emociones y la capacidad de transformación del cerebro.

Por ejemplo, una conversación abierta y respetuosa entre psicólogos, neurocientíficos y budistas sobre la naturaleza y rol de las emociones positivas y negativas, la atención, la imaginación y la plasticidad del cerebro, no puede redundar más que en mutuo provecho.
Desde muy antiguo el budismo ha argumentado sobre el natural y tremendo potencial de transformación de la mente humana, para ello ha desarrollado muchísimas técnicas contemplativas y meditativas que apuntan a dos objetivos meridianamente claros: el cultivo de la compasión y la comprensión profunda de la realidad (compasión y sabiduría).
No debemos olvidar, por otra parte, que las neurociencias han alcanzado un entendimiento clave de los mecanismos cerebrales asociados tanto a la atención como a la emoción, lo que en la tradición budista se encuentra como un entrenamiento mental destinado a refinar la atención y transformar las emociones.
Un diálogo abierto y respetuoso podría, en palabras del propio Dalai Lama, llevar a “la posibilidad de estudiar el impacto de la actividad mental intencionada sobre los circuitos del cerebro que han sido identificados como críticos para procesos mentales específicos”. Lo que podría llevar a la ciencia a adquirir nuevos métodos para intervenir en favor de los individuos y a la práctica budista una validación externa de dichos métodos.
No obstante las enormes posibilidades ya descritas deben tener como norte el beneficio humano, pero como límite una clara ética, no de orden religioso, porque no corresponde y podría ser regresiva, sino de orden secular, donde el conocimiento y su uso, unido al poder del desarrollo tecnológico que provoque, se ejerzan desde la perspectiva de la tolerancia, el cuidado, la responsabilidad (personal y social) y la compasión, principios que trascienden el estrecho límite de una religión para insertarse plenamente en una concepción humanista, abierta, laica y tolerante.


Aulablog TopBlogs

Temas relacionados:

La Ciencia del Dalai Lama
Del budismo a las neurociencias

prof. Benedicto González Vargas
publicado originalmente en mi blog de Atinachile


Del Budismo a las Neurociencias

Abril 8, 2006

dalai21.jpg

Tenzyn Gyatso, el XIV Dalai Lama, próximo a visitar nuestro país, ha dicho que su interés por las ciencias se inició hace muchos años, cuando era un niño en el Tíbet (país otrora independiente invadido y destruido inmisericordemente por China, sin que ningún país interviniera, hasta hoy, en defensa de aquella nación). En la actualidad, se declara un entusiasta seguidor de las neurociencias y no pierde ocasión para estar al tanto de los avances que el entendimiento científico va alcanzando respecto de la forma cómo funcionan los organismos biológicos, especialmente el cerebro y el cuerpo humanos.
En una publicación reciente señala que no sólo ha buscado “aprehender ideas científicas específicas, sino que he intentado explorar las amplias implicaciones de los nuevos avances en el conocimiento humano y el poder originado por la tecnología mediante las ciencias. Las áreas específicas que he explorado con mayor dedicación a lo largo de los años, son la física subatómica, la cosmología, la biología y la psicología”
Es interesante comprender cómo una autoridad religiosa de la talla moral del Dalai Lama y con la influencia creciente que adquiere en el mundo, sobre todo después de obtener el Premio Nobel, no se refugia en los dogmas y creencias propias de su religión, sino que busca, investiga, compara y obtiene de ello consecuencias prácticas, porque, según sus propias palabras, el budismo que es una religión altamente contemplativa, es también eminentemente práctica, llena de ejercicios y actividades específicas. Desde ese punto de vista comparte con la ciencia una metodología empírica que, aunque nacida de intenciones diversas, se unifican en la importancia de reconocer las complejas interrelaciones que provocan en las cosas las relaciones de causa-efecto y el rol de la investigación. En efecto, para el budismo tibetano verdadero (no el de superchería y última moda), las fuentes del conocimiento son, en orden de importancia: la experiencia, la razón y sólo en tercer lugar, el testimonio ajeno. Debido a ello y con gran consecuencia, S.S. ha dicho: “…a menudo he enfatizado a los budistas como yo que las conclusiones empíricamente verificadas de la cosmología y astronomía modernas, deben impulsarnos a modificar, o incluso en algunos casos a rechazar, muchos aspectos de la cosmología tradicional tal como aparece en los textos budistas”.
Si consideramos que el principal interés del budismo es la búsqueda por evitar el sufrimiento humano, la orientación primordial de toda investigación budista es la comprensión de los procesos que se desencadenan en la mente humana y que afectan a la vida de las personas provocándoles dolor y sufrimiento. El supuesto que subyace, por lo tanto en la investigación budista de la mente humana es que “obteniendo mayores conocimientos acerca de la psiquis, podríamos encontrar formas de transformar nuestros pensamientos, emociones y sus propensiones subyacentes de forma que pudiera ser encontrada una forma más sana y satisfactoria de comportamiento”.
Por todo lo anterior, no es de extrañar que un intercambio de conocimientos y técnicas entre el budismo y las neurociencias, cada uno respetando al otro, puede ser de gran impacto y beneficio para la humanidad y su salud física y mental. Seguramente por ello la Sociedad de Neurociencias de los Estados Unidos, entidad de gran reputación científica, lo invitó a su conferencia anual el pasado 12 de noviembre, causando gran revuelo entre sus miembros menos tolerantes.
Su exitosa presentación, la solidez de sus argumentos la humildad de su postura (en que se reconoce deudor de notables científicos como Carl von Wenzsacker, David Bohm, Robert Livingstone y nuestro inolvidable Francisco Varela), lo hacen ser un personaje más que calificado para hablar del diálogo entre ciencia y religión de manera creíble, exitosa y práctica.
En su próxima visita a Chile esperamos que pueda tratar estos temas y que la prensa le dé cabida, más allá de los rituales vistosos, las modas new age, los reclamos de la Embajada de China y otras tonterías de similar jaez.
Espero, además, hacerme tiempo para compartir algo más sobre este interesante asunto.

Temas relacionados:

La Ciencia del Dalai Lama

publicado originalmente en mi blog de Atinachile


La Ciencia del Dalai Lama

Febrero 5, 2006

dalai1.jpg

Sara Guevara publicó en el portal Terra de Colombia el siguiente artículo que cuenta cómo la Sociedad de Neurociencias de los Estados Unidos invitó a su conferencia anual a Tenzyn Gyatso, el XIV Dalai Lama, para conversar respecto de los efectos de la meditación en los procesos y mecanismos mentales de los monjes. Dicha invitación -avalada por varios estudios científicos sobre el tema- ha generado gran polémica puesto que algunos científicos ortodoxos niegan que el Dalai Lama esté “calificado” para hablar en tan importante foro.
El siguiente es el texto completo del artículo:

“Polémica en Estados Unidos por la futura participación del Dalai Lama en una conferencia científica. ¿Desaparecen los límites entre la ciencia y la religión?

Los neurólogos ortodoxos de Estados Unidos están consternados por la invitación que recibió el Dalai Lama por parte de la Sociedad de Neurociencias, para que se una al grupo de científicos en su conferencia anual del próximo 12 de noviembre en Washington. Las protestas no se han hecho esperar y varios han anunciado su boicot a la importante reunión.

La historia de la invitación se remonta a un artículo publicado en la Revista ‘Proceedings’ de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. En el texto, científicos del Centro Waisman y del Departamento de Sicología de la de Universidad de Wisconsin, mostraron el resultado de los experimentos realizados en el Monasterio de Schechen en Katmandú. Los monjes budistas registran oscilaciones de ondas gama de mayor magnitud y mayor sincronía cerebral durante su proceso de meditación. Eso quiere decir que el entrenamiento mental involucra diversos mecanismos que generan cambios neuronales a corto y a largo plazo. Entonces concluyeron que una mente entrenada produce lecturas cerebrales diferentes a las demás, y que es necesaria una investigación mucho más profunda y seria sobre los beneficios del entrenamiento mental. El Dalai Lama está invitado a compartir su conocimiento con los científicos.

La invitación al líder religioso es mucho más importante de lo que a simple vista parece. Será la primera vez que la Sociedad de Neurociencias realice un “Diálogo entre la Neurociencia y la Sociedad”. Richard Davidson, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin es conciente de lo complicada que puede ser la mezcla de religión y ciencia. Sin embargo, a medida que la meditación en todas sus formas sea objeto de la curiosidad científica y ofrezca resultados reales, será inevitable reconocer que ciertas prácticas y procesos mentales tienen un efecto comprobado en la configuración neuronal.

Los científicos en contra de que el líder religioso comparta el estrado, aunque existan las pruebas del estudio de por medio, argumentan que no aportará nada interesante o nuevo y que su aparición puede enviar un mensaje equivocado al público. Muchos han llegado a criticar a la Sociedad de Neurociencia por querer borrar la línea entre la ciencia y la religión y han amenazado con abstenerse de participar ante la presencia de un orador “no calificado” para la ocasión.

Sin embargo, hay muchos otros que piensan lo contrario, y se preguntan si no valdrá la pena presentar una opción que plantee otro punto de vista completamente diferente, aunque haya un sector de la ciencia que cuestione y que inevitablemente se sienta preocupado.

La controversia está servida como un abrebocas a la polémica reunión anual de neurocientíficos. El Centro Médico de la Universidad de Georgetown y la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins reunirán esta semana a científicos y a médicos, también con el Dalai Lama y otras comunidades contemplativas en Washington, para conversar sobre la meditación y sus aplicaciones científicas y clínicas.

Tema pendiente

Desde 1935 se ha intentado relacionar el estado de meditación con la ciencia. En esa época, un célebre y posteriormente criticado cardiólogo francés, estableció mediante electrocardiogramas, que los yogis de la India podían rebajar el ritmo de sus pulsaciones casi a cero.

En los años 60, luego de diez años de estudio, dos científicos japoneses determinaron que durante la meditación, los más experimentados monjes de zen lograban un increíble estado de alerta que les permitía ser concientes de todos los detalles que sucedían a su alrededor.

Desde los 80 hasta nuestros días han aumentado los experimentos sobre los efectos de la meditación en el sistema cardiovascular, hormonal, metabólico, y psicológico entre otros, sin que se registren en todos los casos resultados consistentes.

Por lo pronto la certeza en los hallazgos cerebrales con relación a los estados profundos de meditación abre una nueva ventana de la medicina hacia procesos mentales ampliamente desconocidos. Tiene ahora la neurociencia la obligación de explicarle al mundo en términos sencillos, en qué consiste el proceso y de qué forma podría evolucionar si los cerebros actualmente en desarrollo practican desde la infancia tales disciplinas. De pronto, es la clave para hacer del mundo un lugar mejor.”

Aunque este texto escapa a la temática que habitualmente abordo, me ha interesado darlo a conocer porque dice relación sobre algo que hemos venido comentando en el blog de Carlos Duarte, que es cómo nos cerramos a las posibilidades de tener otras visiones sobre las cosas. Como nuestra educación cierra las puertas a ámbitos que desconoce. En este caso, los científicos niegan toda posibilidad de conocer o escuchar sobre un tema que les resulta ignorado (y esa no es una actitud científica) y se parapetan en posturas más dogmáticas que las de cualquier extremista líder religioso. En fin, para tenerlo en cuenta…

Temas Relacionados:

Del budismo a las neurociencias

publicado originalmente en mi blog de Atinachile el 2 de noviembre de 2005.


Índigo, los Niños de la Nueva era

Enero 18, 2006


Desde hace algún tiempo se viene comentando en diversos círculos psicológicos, pedagógicos y familiares que los niños de hoy ya no son los de antes. Tienen capacidades más desarrolladas que las nuestras y una forma distinta de entender sus relaciones interpersonales, en las que priman la afectividad, inofensividad y falta de competencia
Una de las corrientes de la psicología, la llamada Psicología Transpersonal, ha hecho fama con el nombre con el cual denominó a “una nueva raza de niños” —como afirma el prestigioso canal Discovery Channel en su página web—, cuya misión es inundar de amor nuestro planeta, trabajando desde muy pequeños en sus propias familias: son los Niños Índigo, nombre reconocido internacionalmente y que se refiere al color azul-añil de su aura.
En efecto, los investigadores del tema sostienen que la tarea de estos pequeños es lograr el equilibrio planetario en la delicada ecuación entre la ciencia y el amor. Como dice Enrique Barrios (autor de Ami, el Niño de las Estrellas), un avance científico y tecnológico, sin los niveles de amor suficientes —los únicos que importan en el universo espiritual— es la peor amenaza de autodestrucción que puede tener un planeta. La labor de los Niños Índigo es elevar la vibración de la Tierra y para ello están encarnando masivamente desde la década del 60. Se estima que el 80 % de los niños menores de 12 años manifiestan entre un 75 y 90 % de las características de la Frecuencia Índigo.
Semejante cantidad hace necesaria una profunda reflexión respecto de nuestra organización social, en cuanto a la familia, el colegio, la sociedad, las ciencias, etc.
El modelo tradicional y autoritario no funciona con los Niños Índigo, por varias razones:
1. Tienen una mayor energía, lo cual a menudo se traduce en el errado diagnóstico psicológico de Déficit Atencional (D.A.) o Déficit Atencional Hiperactivo (D.A.H), entre otros diagnósticos, lo que los lleva a medicarlos.
2. No son competitivos, por lo tanto, pese a su gran inteligencia, no desean ser los mejores de su clase, pero tampoco los últimos (en todo caso, nosotros debemos ampliar nuestro concepto de inteligencia e incorporar los aportes de Gardner, Inteligencias Múltiples y Goleman, Inteligencia Emocional).
3. Tienen una marcada actitud espiritual, muchas veces se refieren a Dios o a los sucesos ocurridos antes, en vidas anteriores.
4. Son intuitivos.
5. Poseen características especiales para sanar, lo que los hace acercarse espontáneamente a la gente que siente dolor.
6. No aceptan la autoridad per se, tienden a ser rebeldes. Hay que marcarles los límites con acuerdo de ellos.
7. Se frustran en sistemas educativos tradicionales. Se sugieren los métodos escolares Creática, Waldorf o Montessori, pero más que “cambiar” a los niños a ese tipo de escuelas, son las escuelas las que deben cambiar sus metodologías.
8. Tienen, en estado natural, una alta autoestima, pero puede atrofiarse al ser “normalizados” por la sociedad, en tal caso pueden volverse retraídos.
9. Su labor la empezarán a desarrollar desde la familia.
10. Son hipersensibles. Su sensibilidad está altamente desarrollada, en ambos sentidos del término: Se conduelen con el dolor ajeno y, a la vez, sus sentidos están mejor dotados.
Se han definido cuatro tipos básicos de Niños Índigo, a saber: Humanista, Conceptual, Artista e Interdimensional, cada uno de ellos con características similares y distintivas a la vez, pero todos conscientes de su aporte a una sociedad más armónica y verdaderamente civilizada.
Para los padres de Niños Índigo hay una tarea enorme, pues no sólo se trata de un fenómeno relativamente nuevo, sino que, además, implica un cambio en los esquemas de crianza que han sido tradicionales. Para ellos, se sugiere tratar al niño con respeto, conversándole y explicándole en vez de mandarle; darle libertades en la medida de sus fuerzas; consensuar con él los límites; ayudarlos y explicarles todo en cada momento.
Sin lugar a dudas, que los padres tienen una enorme responsabilidad, no nos olvidemos que fueron elegidos por esos niños para cumplir su cometido.
Por otra parte, los sistemas educacionales se están llenando de niños con características Índigo que no son comprendidos por sus profesores, se hace urgente buscar métodos pedagógicos de mejor calidad, la Reforma Educacional, bien entendida y aplicada, es un excelente instrumento, pues hunde sus supuestos formativos en experiencias de desarrollo personal y espiritual, aunque muy pocos han reparado en ello.
Por todo lo anterior, cabe señalar que el cambio es urgente e irreversible y que estos propios niños ayudarán grandemente a él, son los constructores de la Civilización del Amor y nosotros no debemos dañarlos con nuestro sistema social involutivo, ignorante y superado.
Finalmente, una aclaración necesaria, hay muchos padres que, al enterarse de que sus niños son índigo, hacen diferencias entre éstos y otros que no han sido reconocidos como tales. No nos interesa dar cuenta de este tema si con ello algunos creen ver una raza o casta superior, nada más lejano de nuestra intención, TODOS LOS NIÑOS SON IGUALES y todos merecen el trato que proponemos para que nuestra sociedad se adapte a los Niños Índigo. No hay niño hoy día que no manifieste más de una característica índigo y eso, sólo eso, debe motivarnos para establecer con ellos relaciones distintas a las que nuestros padres y profesores tuvieron con nosotros.

Publicado originalmente en Revista Dedal de Oro, San José de Maipo, Chile, en 2004