Para continuar con esta serie sobre la creatividad abordaré hoy el tema de cómo enfrentar los problemas que a diario se presentan o, mejor dicho, cuál es la mirada que la persona creativa tiene respecto de esos problemas.
Partamos de la premisa que la creatividad casi nunca se pone en marcha a partir de estados armoniosos, generalmente son los problemas, las fallas en algún sistema los detonantes del proceso creativo. Pero es necesario tener consciencia que se requiere una especial sensibilidad a los problemas, pues ante una misma situación una persona no observará ningún problema y otra persona puede llegar a observar muchos, todo depende de cómo procese la información que está percibiendo y cuál sea su motivación respecto de ella (también influye su nivel de conocimiento sobre el tema, sus aspiraciones, etc.) Debemeos reconocer entonces que los problemas nunca son objetivos, la forma de enfrentarlos es siempre subjetiva y ese es el factor clave que explica por qué algunas personas se dan la tarea de buscar nuevas soluciones pues la mirada al asunto que los conflictúa y las respuestas usuales que para dicho problema se han dado antes, les resulta insatisfactoria. Su mirada crítica y su afán de superación detonan el proceso creativo. Son la insatisfación, el cuestionamiento, la tensión y el empuje los ingredientes más relevantes para generar respuestas creativas.
Escrito por prof. B. Andrés González Vargas 











