Durante siglos la escuela ha permanecido igual. Las formas de enseñar, las metodologías, incluso los conocimientos mismos han tenido fortaleza y persistencia tal que el modelo tradicional de aprendizaje que hoy mayoritariamente usamos puede rastrearse hasta antes de la Revolución Industrial y, al decir de algunos, nos quedamos cortos.
Sin embargo, el mundo ha cambiado dramáticamente en los últimos treinta años y la escuela, como institución social, debe ser capaz de adaptarse.
Escrito por prof. B. Andrés González Vargas 








