Entre los lectores siempre en busca de nuevos títulos que nos transporten al placer de leer una buena obra, El nombre del viento, del debutante Patrick Rothfuss, ha corrido de boca en boca, de comentario en comentario, de crítica en crítica y siempre ha salido bien parado. Amazon lo catalogó entre sus tesoros (y hoy la librería virtual dice que agotó su stock), El extraordinario suplemento Ñ de Argentina también lo destaca y no son pocas las páginas en internet dedicadas a este libro extraordinario.
Coincido con Sergio Parra en una crítica publicada en Papel en Blanco en que el libro no llama la atención en un escaparate de librería, es descartable de inmediato y no es que su portada no sea agradable, pero no está a la altura de la obra que presenta. En el mismo artículo Parra comenta que es tal el placer que le provoca esta obra de fantasía épica que empieza a pausar la lectura para no sufrir tan pronto la llegada del final y con ello acabar el libro. Si un libro puede provocar eso, estamos ante una obra estupenda.
Escrito por prof. B. Andrés González Vargas 








