Francisco López Seivane es un periodista español que se ha especializado en temas de espiritualidad, especialmente de origen oriental. Su libro más famoso, Cosas que aprendí de Oriente lo ha catapultado como conferencista infaltable en foros de espiritualidad y nueva conciencia en España y América Latina.
Su labor profesional la ha ejercido, por cierto, en revistas de carácter espiritual-esotérico como Más Allá, Año Cero, Espacio y Tiempo, entre otras.
No se crea, en todo caso, que López Seivane es un escritor más de autoayuda o que sus textos son más bien livianos. Todo lo contrario, gusta de poner a prueba lo que informa con rigurosos medios de comprobación y técnicas periodísticas y de invesrtigación social. Nada más lejos de la imagen de un gurú autorreferente.
El libro que comento hoy reúne 15 entrevistas a otras tantas personalidades que han destacado por un mensaje que, en otras épocas, de seguro los hubiera llevado a la hoguera. Desfilan por estas páginas personalidades tan notables del mundo de las ciencias como Raymond Moody y Rupert Sheldrake, el escritor David Lorimer, el astronauta Edgard Mitchel, nuestro conocido Gustavo Zerbino (sobreviviente del vuelo del equipo de rugby uruguayo caído en la Cordillera de Los Andes en 1972) y algunos chamanes de gran influencia como la cheyenne Marilyn Youngbird o Marilyn Rossner.
Cada una de estas entrevistas es generosa en ceder la palabra al interlocutor que, en casi todos los casos, nos va fascinando con su visión de mundo, con su cosmología personal, con sus búsquedas y encuentros, con un mensaje profundamente humano, a la vez personal y planetario.
Es sorprendente, por ejemplo, conocer los límites a los que ha llegado el dr. Moody en sus investigaciones sobre el más allá y sorprendente también es conocer la enorme cantidad de actividades de este tipo que las Naciones Unidas fomentan y financian. Desde esta perspectiva la inclusión de un entrevistado como Mohammed Ramadan, Jefe de la Sociedad Parapsicológica de Naciones Unidas, se justifica plenamente.
Sin embargo, siendo un libro excelente para conocer posturas de vida verdaderamente interesantes, no todo es bueno en esta publicación: la inclusión de un personaje como Tilak Fernando no agrega nada útil al texto en comento. Un personaje cuyo único interés es hacer creer a los demás que posee un don sobrenatural y cuyo aporte en ideas no pasa de ser una mezcla mal entramada de lugares comunes, le hacen daño a este libro. Por cierto, la rigurosidad del autor le permite percatarse al inicio o aún antes de la entrevista del engaño, lo incomprensible es que, pese a ello, incluyera esta verdadera pérdida de tiempo.
En definitiva, un libro recomendable e interesante, salvo por el punto negro ya anotado.
prof. Benedicto González Vargas
Otros comentarios de libros:
Ami, el Niño de las Estrellas, de Enrique Barrios
Pájaro de sol, de Wilbur Smith
Las sorprendentes memorias de Baltazar, de Claudio Orrego Vicuña
Días aciagos para Paucar Guamán, de Carmen Bernard
Anacaona y las tormentas, de Luis Bernal Pinilla
Juanilla, Juanillo y la abuela, de Alicia Morel
Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro
En el centro de tu nombre, de Juan Antonio Massone
El Jardinero Fiel, de Clarissa Pinkola Estés.
Los hijos de Selene, de Ralph Barby
Gracia y el Forastero, de Guillermo Blanco
Escucha mi voz, de Susanna Tamaro.
Los Hijos de la Luz, de César vidal.
Fuego bajo la nieve, de Palden Gyatso.
Un día en la vida de Iván Denisovich, de Alexander Solzhenitzyn.
A través de las puertas de la muerte, de Dion Fortune,
El Romance de Leonardo, de Dmitri Merezhovsky
El Especialista, de Charles Sale
En busca del rey, de Gore Vidal
Romance del duende que me escribe las novelas, de Hernán Rivera Letelier
Don Guillermo, de José Victorino Lastarria
El Niño que enloqueció de amor, de Eduardo Barrios.
Para ti, Mujer, de Tsering Nandröm
La Historia de María Griselda, de María Luisa Bombal









