El sendero de los gatos, de Sergio González Rodríguez

gatos
Esta novela juvenil, ambientada en el México colonial, cuando la tierra azteca era el Virreinato de Nueva España, tiene una trama interesante y sencilla a la vez: Esteban de Ordaz, un joven de doce años, despierta una mañana con la idea de que un hechicero indio que le habló en sueños, le revela que tiene el poder para que las cosas y los acontecimientos le obedezcan.
En la medida en que se va involucrando en diversas aventuras va confirmando dicha idea, no obstante cada vez más se va acercando peligrosamente a confrmar lo contrario, debido a que varias veces puso en peligro su vida.
A través de las correrías de este joven rico de la colonia mexicana vamos conociendo un poco más de las costumbres y estilo de vida del México virreinal, no son pocas las descripciones de vivo color que el autor nos regala para insertarnos en una época tan lejana y misteriosa para nosotros.

Resuenan en esta obra notas de las novelas de aventuras, de capa y espadas y un airecillo, acomodado a las circunstancias del marco histórico, de Tom Sawyer (Joe el Indio y el Caballero Negro pueden ser equivalentes en cuanto a sus escondites y el temor que provocan al protagonista). El compañero de correrías de Esteban es, en todo caso, una hermosa y huérfana muchacha levemente mayor que él, de nombre Paloma, quien también demuestra un espíritu indomable y una rara habilidad para meterse en líos, lo que la lleva a pasar largo tiempo castigada por su malvado tutor.
Sin embargo, en mi opinión la historia empieza a perder fuerza al final y pareciera que el autor no sabe cómo terminarla.
En efecto, empiezan a sucederse situaciones inverosímiles como el robo a la Casa de Ordaz donde el Caballero Negro, luego de haber robado la casa, vuelve solo a enfrentarse con el pequeño Esteban, dejando a toda su malvada banda en otro sitio y el joven y su amiga Paloma ¡lo derrotan y desfiguran! La persecusión posterior, la muerte del bandido, la desaparición y reaparición del profesor de Esteban (con muy pueriles argumentos), la muerte del padre de Esteban (apenas desarrollada), la falta de reconocimiento al heroísmo del joven por defender su casa (insólito para la época) y sobre todo la reclusión final de Paloma en un convento, no están a la altura de la trama de las páginas anteriores, ya que el desarrollo de estos episodios es muy superficial.
Tan superficial e inverosímil como que Paloma, convertida en monja, haya vivido varios siglos y permitido con ello perpetuar la historia, como se sugiere al final del libro con un corolario que hunde la historia en un ambiente fantástico que no le acomoda, por más que se diga que dicho ambiente apareció desde el principio con el episodio del sueño.
En definitiva, me parece una obra entretenida, amena, incluso educativa en cuanto al marco histórico que ofrece, pero que al final nos deja la sensación de un remate mal logrado.
Mención aparte es el título que tiene solo muy escasamente que ver con el desarrollo de la historia y que un lector poco avisado puede llegar a no comprender.

prof. Benedicto González Vargas

Otros comentarios de libros:

Días aciagos para Paucar Guamán, de Carmen Bernard

Anacaona y las tormentas, de Luis Bernal Pinilla

El Ocho, de Katherine Neville

Juanilla, Juanillo y la abuela, de Alicia Morel

Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro

Akhenatón, de Naguib Mahfouz

En el centro de tu nombre, de Juan Antonio Massone

El Jardinero Fiel, de Clarissa Pinkola Estés.

Los hijos de Selene, de Ralph Barby

Gracia y el Forastero, de Guillermo Blanco


Escucha mi voz, de Susanna Tamaro.

Los Hijos de la Luz, de César vidal.

Fuego bajo la nieve, de Palden Gyatso.


Un día en la vida de Iván Denisovich, de Alexander Solzhenitzyn.

A través de las puertas de la muerte, de Dion Fortune,

El Romance de Leonardo, de Dmitri Merezhovsky

El Especialista, de Charles Sale

En busca del rey, de Gore Vidal

Romance del duende que me escribe las novelas, de Hernán Rivera Letelier

Don Guillermo, de José Victorino Lastarria

El Niño que enloqueció de amor, de Eduardo Barrios.

La Grieta, de Doris Lessing

Años Luz, de Marcelo Novoa

Para ti, Mujer de Tsering Nandröm

La Historia de María Griselda, de María Luisa Bombal

4 Respuestas a El sendero de los gatos, de Sergio González Rodríguez

  1. guadalupe dice:

    gracias estha informacion
    verdaderamente me ayudo con mi tarea

  2. Solo quiero que sea que esta kecturza te ayuda a refkesionar en todo lo que ases

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 59 seguidores