Premios v/s Castigos en el Colegio


Según informa el Diario La Tercera, un estudio de Susan Hallam y Lyne Rogers, investigadores del Instituto de Educación de Londres determinó algo que varios docentes ya sospechábamos: el estímulo positivo es más importante que el castigo para mejorar la conducta escolar.
En efecto, luego de revisar una decena de estudios y de políticas aplicadas en varios países para mejorar los niveles de conducta y asistencia en las escuelas, el estudio concluyó que las recompensas y los premios funcionan mejor en ambos ámbitos y, además, mejora el clima escolar.
Los expertos chilenos coinciden en el diagnóstico. “Son más efectivos los reconocimientos que las sanciones, porque con los primeros valoras el aporte del sujeto y el deber se construye con un sentido interno; con los castigos la conducta se ve como algo externa, sin que el sujeto se responsabilice de ella”, dice María Alicia Haltegaray, sicóloga y doctora en educación.
No obstante, en Chile todavía son muchos los colegas que prefieren no premiar con el argumento de que “portarse bien es el deber de los alumnos y si lo hacen, sólo cumplen con su deber” (conozco a varios colegas que opinan así).

Por cierto que también conozco a muchos docentes que sí buscan reforzar lo positivo, aunque a veces esto suele ser un manido eslogan de ciertos colegios para atraer estudiantes porque, en definitiva, siempre se actualiza esta actitud en la sala de clases, cuando un profesor tiene la oportunidad de reforzar lo positivo.
Según la Unicef, la mayoría de los colegios opta por una cultura del castigo. “No existe consideración sobre los premios e incentivos, y no hay mensajes sobre las conductas deseadas. En los colegios con un proyecto educativo más delineado, hay algunos mecanismos, pero son pocos”, dice Daniel Contreras, consultor de la Unicef.

Agrega el artículo en comento que algo similar encontraron dos estudios realizados en 2001 por Haltegaray. Según sus resultados, los escolares chilenos tenían disociados las normas y los castigos. “Ajustan su comportamiento para evitar las sanciones y no porque tengan internalizadas las conductas. Es bien primitivo desde el punto de vista de madurez social”, dice la experta.

Cualquier docente que se ocupe de analizar con detención cómo funciona el sistema de castigos, podrá darse cuenta de que éste no cambia la conducta, sino más bien lo que ocurre es que el niño sólo evita hacerla en presencia de la persona que sanciona, tampoco se fomenta el autocontrol y la responsabilización por los actos y sus consecuencias, no hay espacio para el diálogo y por tanto no existe la posibilidad de comprender los motivos que llevaron a transgredir las normas, además de deteriorar severamente la relación entre castigador-castigado.

En todo caso, los expertos coinciden en que los castigos no son intercambiables por premios y que tampoco hay que abusar de los segundos, ya que pueden tener un efecto contraproducente. Esto es que los niños terminen actuando motivados sólo por recibir el reconocimiento y no por el comportamiento mismo.

Hasta aquí lo aportado por el artícul del diario en comento el que, en líneas gruesas, me hace mucho sentido y lo comparto. Sólo que debo hacer una precisión:
Los premios deben tener sentido, deben ser significativos para el estudiante, no para quien premia. Suele ocurrir que en estos tiempos modernos a muchos de los estudiantes no les hace sentido un premio por asistencia al final dela año, menos aún cuando el premio es un diploma o una medalla que, en muchos casos, especialmente cuando se trata de estudiantes mayores, no significa nada para ellos.
Por otra parte, la cultura del estímulo positivo no puede, en ningún caso reemplazar la necesaria formación de nuestros estudiantes respecto de que todo acto que cometemos genera múltiples consecuencias. Lamento mucho que este aspecto, que recordando a Hermes Trimegisto, denominamos Ley de Causa y Efecto, sea tan poco utilizado en Educación y haya quedado reducido a las escuelas esotéricas.
Un tema muy interesante, sin duda, se agradece a La Tercera su sección educacional que siempre aporta al debate con altura.


prof. Benedicto González Vargas

Miembro de Atinachile

16 comentarios para “Premios v/s Castigos en el Colegio”

  1. dreig Dice:

    He pensado y hablado sobre ello en formación en recursos humanos. El refuerzo negativo genera respuestas emocionales demasiado fuertes que potencian, sobretodo en edad escolar la rebeldía más que cambios positivos de conducta. En las empresas también pasa….se tiende a reforzar poco, a dar poco feedback, a valorar poco…y con premios, como comentas, adecuados para quien los da pero no para quien los recibe.

    Un saludo

  2. Lorena Francisca Dice:

    Hola! concuerdo con dreig con respecto al ambiente en las empresas. Suele suceder que en el mismo colegio tu director o directora no te refuerce postivamente, no “pesque” literalmente cuando haces algo bien, sólo recalca lo negativo, felicita a conveniencia. Al parecer es una característica del chileno que se funda precisamente en el poco estímulo positivo que les das a tus chicos. El hecho de decir que su curso es malo, que son flojos, etc, etc no ayudará en nada. Al contrario, se lo creerán. En mi caso estoy cansada que mis directivos no reconozcan el trabajo que haces y al primer error te lo enrostren o pese en la evaluación final. Es una lata. Pero debemos cambiar culturalmente y espiritualmente. Y creer, es lo fundamental.

  3. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimadas dreig y Lorena

    Gracias por vuestros comentarios tan claros y precisos, son un aporte.
    En efecto, ya en el primer párrafo digo que “varios docentes lo sospechábamos”, porque en realidad lo que ocurre es que estamos inmersos en un sistema castigador del que cuesta salirse. De hecho, si refuerzas demasiado lo positiv, vas a ser visto por el cuerpo directivo como un profesor poco estricto y consentidor.
    Hay que teminar con esa estulticia.
    Gracias a ambas,
    Benedicto

  4. ceciruizzz Dice:

    si;
    gracias.

  5. Jorge Barahona Dice:

    Estimulo de los padres

    Enviado por Jorge Barahona Lobos el 26/05/2008 a las 03:06 PM

    Soy un convencido de que el rendimiento de un alumno, parte por la formación que les den sus padres en casa, me refiero a hábitos de estudio, muchos padres están convencidos que los niños solo deben estudiar en el colegio y para eso está el profesor, más aún critican si les dan tareas para la casa y o trabajos , ello porque en cierta forma muchas veces deben participar de la tarea de su hijo, creo que el mejor incentivo, és que sus padres los apoyen ayudandolos en sus tareas y le dediquen 1 hora a sus niños .

  6. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado Jorge Barahona

    Enviado por Benedicto el 02/06/2008 a las 05:18 PM

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. La formación de hábitos es una tarea conjunta entre la casa y la escuela, siendo la primera el lugar donde se puede dedicar tiempo exclusivo al niño (el docente tiene más de cuarenta niños).

    Los hábitos de estudio pasan por el ejemplo familiar y la formación de los padres.

    Gracias por tu acertado comentario,

    prof. Benedicto González Vargas

  7. KHG Dice:

    Saludos

    Enviado por Khg el 26/05/2008 a las 04:45 PM

    Creo en ambos métodos aplicados con sabiduría y tino sujetos a una acción en particular. Creo que son el cara y sello para un equilibrio justo. (No asocio el castigo al dolor físico).

    El castigo es parte del sistema social imperante (discriminación, clasismo, injusticias, etc, etc.) y un niño no puede estar indefenso frente a eso.

    El castigo lo asocio yo al buen entendimiento (entender por que se produjo el error) y correspondiente explicación que un padre debe darle a sus hijos de sus errores (segundo paso). Y (tercer paso) el castigo que es solamente una actitud de señalización que ese hecho en particular no es igual a cualquier acción suya. Hay un recordatorio o acción de refuerzo que la hace distinta. ¿Motivo? Que el hijo este atento y recuerde la enseñanza frente al mismo hecho.

    Saludos y suerte

    El problema es aplicarlo con tino y sabiduría

  8. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Tal vez, el concepto aplicado aquí no sea castigo…

    Enviado por Benedicto el 02/06/2008 a las 05:21 PM

    Lo que tú describes no es otra cosa que hacerse cargo de las consecuencias que generan las causas que uno desencadena. La causalidad es una enseñanza que debemos dar como padres y profesores y ante un hecho que genera efectos negativos, debemos hacernos cargos de sus consecuencias para nosotros. La sanción, cuando así corresponda, más que un castigo (que tiene un componente de crueldad e incomprensión física o psicológica) es una oportunidad de aprendizaje.

    Gracias por tu comentario,
    prof. Benedicto González Vargas

  9. Rolando Arturo Dice:

    Ese espacio para conversar

    Enviado por Rolando Arturo el 27/05/2008 a las 01:02 AM

    Entre el alumno o el hijo y el premiador o castigador es la clave del asunto.

    Creo que los niños sin atención en sus primeros años desarrollan su propia forma de reaccionar a los estímulos y en el colegio, cuando demuestran alguna carencia, es porque no fueron atendidos como se debía.

    Creo que el hábito por la lectura y los libros, y así posiblemente un mayor interés cerebral por aprender y no crear problemas, es algo que se fija en los niños entre los dos y los tres años.

    Si de alguna forma se les hizo interactuar con libros a esa edad, o con las letras del abecedario o los números, o la geografía, o el silabario y programas de pc, ellos siempre tendrán un interés casi natural por seguir aprendiendo y de verdad que se maravillan por ver libros y especialmente con programas de pc, son capaces de convertirse en casi unas pequeñas bibliotecas del saber, lo que, como digo, creo que los aleja de malas conductas que pueden ameritar castigos más que premios.

    Creo que el estímulo, a fin de cuentas, es lo que realmente cuenta y este más proviene de la casa, para edades tempranas, que del colegio.

  10. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado Rolando
    Enviado por Benedicto el 02/06/2008 a las 05:25 PM
    Mucho hay de eso. Tanto a lo que tu señalas como el ejemplo de aproximación a los textos (reales o virtuales), como a la forma en que reaccionan los niños frente a los estímulos.

    Creo poderosamente en la importancia del estímulo como generador de conductas positivas pero, por el contrario, soy un convencido de que el castigo no solo es inconducente, sino que redunda en conductas indeseadas.

    Gracias por tu comentario,
    prof. Benedicto González Vargas

  11. Juan Martínez Dice:

    No sólo en el colegio Benedicto

    Enviado por Juan Martínez el 29/05/2008 a las 10:55 AM

    El castigo y sus contraproducentes efectos están presentes por lo menos en las más importantes actividades humanas: escuela, trabajo y tránsito por nombrar algunas. Yo soy experto en prevención de riesgos y puedo dar fe de que en muchas empresas (me temo que en la mayoría) los empresarios castigan a sus contratistas cuando sus empresas registran accidentes, asimismo a sus propios trabajadores. He sabido de trabajadores que sencillamente han sido despedidos por haber sufrido algún accidente.

    Por otra parte la autoridad basa en el castigo su “postura” de querer reducir los accidentes del tránsito que tanto daño causan a la sociedad, tanto es así que constituyen la primera causa de muerte de gente joven y de que demasiados jóvenes perezcan día a día en calles y carreteras de todo el mundo.

    Lo paradojal de esto es que los responsables del inicio de la secuencia de causas que conducen a daños y consecuentemente pérdidas y hablo especialmente de trabajadores y conductores por nuestras vías públicas son, por una parte los empresarios y por la otra el Estado, ambos fallando en lo que es su trabajo, es decir la administración. Me imagino que en el caso de los estudiantes la responsabilidad, en la escuela o establecimiento es del director lo que se refleja en los profesores e inspectores.

    Además debe ser, porque en el fondo los administradores se dan cuenta de que la responsabilidad por los daños es de ellos, que siempre se las están arreglando para falsear las estadísticas de estos para así evitar que se abulten demasiado ¿Quién le va a poner el cascabel al gato, para terminar con esto?

  12. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    estimado Juan

    Enviado por Benedicto el 02/06/2008 a las 05:28 PM

    Tienes razón al señalar que el castigo está presente en toda la sociedad. Es una práctica que muchas veces excede la justa compensación por un daño y se instala, en algunos casos, casi como venganza.

    Muchas malas prácticas laborales son una forma de castigo y, por cierto, bastante de la violencia intrafamiliar lo es también.

    Gracias por tu comentario,
    prof. Benedicto González Vargas

  13. Juan Martínez Dice:

    Otra cosa es la discriminación

    Enviado por Juan Martínez el 29/05/2008 a las 11:20 AM

    Por ejemplo la de que existan escuelas o cursos donde van a dar los “porros”.

    Al respecto un cuento: “En cierto laboratorio, en donde asignaron a un joven profesional la tarea de enseñar a dos grupos de ratones a pasar un laberinto le advirtieron que los del grupo A eran mucho más listos que el grupo B y ¿adivinen qué? Efecivamente, el joven logró que los ratones del grupo A fueran los primeros en lograr la meta.

    Pero, un pero muy grande, no era verdad eso de que los del grupo A fuesen más listos que los del grupo B ¡Que tal! ¿Qué les parece? ¿Acaso no sucederá igual con nuestros niños en sus escuelas y con los seres humanos en general?

  14. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Hola, Juan,

    Enviado por Benedicto el 02/06/2008 a las 05:30 PM

    hace rato que en Educación sabemos que la expectativa que tenga el profesor respecto de sus alumnos es fundamental para un buen resultado. Si el docente cree que sus estudiantes son capaces, conseguirá con ellos llegar muy lejos. Si por el contrario, no cree en ellos, lo más probable es que los convierta en un curso poco exitoso.

    Gracias por tu comentario,
    prof. Benedicto González Vargas

  15. ceciruizzz Dice:

    ciertas aptitudes;
    y debe estar bien;

    SPA-CIO DE LETRAS
    Aqui en word

    LA ESCUELA.

    un saludo

  16. Paula García Blanco Dice:

    Este curso escolar 2008/2009 me siento muy descontenta, tengo un chico de 6 años, es un chico revoltoso, hablador, alegre y con mucha energía, características que le están llevando al castigo diario (no puede jugar en la hora del recreo, tiene que copiar tres hojas …). Académicamente es un chico que aprende con facilidad, le gusta contar y que le cuenten mil y una historia…
    No quiero consentir que la maduración de mi hijo tenga que pasar por el castigo.
    ¿que puedo y debo hacer?

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