
Es difícil hablar de esta novela, porque es atípica y porque es distinta de otras del autor, aunque esté ambientada en las mismas oficinas salitreras que las anteriores y nos presente, aunque de otra forma, los mismos problemas que sufrían los pampinos.
¿Qué tiene de distinto?
Que trata de un duende. Que se basa en los recuerdos de un niño pampino que una vez, hace muchos años, descubrió un duende que se tomaba el jarabe para la tos y jugaba con sus bolitas. Que ese niño ahora es un escritor famoso y que vuelve a invocar a este ser mágico para pedirle que le permita hablar de él.
La obra, novela breve, de lectura ágil y sencilla, se lee rápidamente y, como todos los libros del autor, entretiene.
No han sido pocos, sin embargo, los que sostienen que esta es una novela de relleno, una obra prescindible en la bibliografía del autor, una historia escrita solo para cumplir un contrato que no deja nada memorable.
No estoy de acuerdo.
No puedo discutir que es una novela tal vez menor en su factura y pretensiones. Por cierto que estoy claro en el hecho que no es del gusto masivo. Sin embargo, para quienes el mundo invisible de la fantasía infantil sigue latiendo en algún recodo de su alma, esta obra es perfecta. Sé de algunas personas que la consideran inolvidable.
En lo personal, soy un creyente impenitente de duendes y seres mágicos, así que no solo encuentro que es una buena obra, sino que hasta creo todo lo que afirma el narrador, aunque pase por ingenuo.
Al fin y al cabo, siempre he buscado libros que me permitan pasar un buen momento y a mis estudiantes les pido que disfruten de la lectura. Esta obrita de Rivera Letelier cumple a cabalidad con ello y aunque los criticos y los acadèmicos sesudos la califiquen de novela prescindible, yo la recomiendo efusivamente.
Al fin y al cabo, los duendes siempre me han caído simpáticos.
prof. Benedicto González Vargas
Miembro de Atinachile
Otros Comentarios de Libros:
Juanilla, Juanillo y la abuela, de Alicia Morel
Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro
En el centro de tu nombre, de Juan Antonio Massone
El Jardinero Fiel, de Clarissa Pinkola Estés.
Los hijos de Selene, de Ralph Barby
Gracia y el Forastero, de Guillermo Blanco
Escucha mi voz, de Susanna Tamaro.
Los Hijos de la Luz, de César vidal.
Fuego bajo la nieve, de Palden Gyatso.
Un día en la vida de Iván Denisovich, de Alexander Solzhenitzyn.
El Romance de Leonardo, de Dmitri Merezhovsky







Enero 5, 2009 a las 6:46 pm |
Es un libro tremendamente mágico.
Lo recomiendo mucho. Una historia bella de un hombre y sus recuerdos de la infancia en la Pampa chilena y su reencuentro con este personaje tan particular, el duende, que le escribe las novelas.
Felicitaciones al Autor del artículo.
Enero 7, 2009 a las 8:16 pm |
Gracias, Carla, por tus felicitaciones. El libro es excelente y por eso es que lo comenté y, por cierto, que comparto la visión tuya repecto del adjetivo mágico dado a esta obra.
Gracias por tu tiempo,
Benedicto
Mayo 5, 2009 a las 7:07 pm |
ahora estoy en primero medio y estoy leyendo este libro y lo encontre super interesante, ya que las cosas que le dice el duende al autor son verdad y son hechos reales.por mi parte recomiendo que hay que leerlo para saber de que se trata porque al contarlo se pierde la emocion del cuento
Mayo 5, 2009 a las 8:47 pm |
Estimada Paula,
me alegro de que te haya gustado el libro, Hernán Rivera Letelier es uno de los mejores novelistas chilenos del momento y, a través de su obra, podemos conocer algo de un mundo que ya no existe, como fue la vida en las oficinas salitreras.
Saludos a tu curso y a tu profesor(a) de Lenguaje.
Benedicto
Mayo 5, 2009 a las 7:24 pm |
holi me encanto el libro
Mayo 5, 2009 a las 8:48 pm |
Lelo,
qué bueno que te gustó el libro. Es una excelente obra para saber algo más de la vida en la salitreras y para seguir sorprendiéndonos con los mundos literarios.
Benedicto
Julio 5, 2009 a las 7:03 pm |
puxa
donde ta el resumen