
La imagen histórica de un rey tan conocido como Ricardo I de Inglaterra, llamado también Corazón de León no es, sin enbargo, algo sobre lo que todos los historiadores y biógrafos estén de acuerdo. Tanto es así, que varían desde la extrema crueldad del rey hasta una imagen casi beatífica. Sobre el episodio de la vida que trata la novela En busca del rey de Gore Vidal hay algo más de acuerdo en la historia oficial, la que señala que Ricardo fue capturado por Leopoldo V de Austria, acusado de la muerte de Conrado de Montferrat y liberado luego de pagar una fuerte suma de dinero, que cayó como un peso enorme sobre los hombros de los súbditos ingleses. La leyenda, sin embargo, mucho más bella y romántica, dice que fue Blondel, su fiel trovador, quien hizo todo lo posible por conseguir que su rey y amigo fuera liberado. Gore Vidal ha preferido para su novela esta versión sacada de las leyendas tradicionales, que la otra, sustentada por la historia oficial.
poco a poco nuestro autor nos va introduciendo en la estrecha relación entre Ricardo y Blondel (¿será el nombre una indicación del color de su cabello?) y cómo al rey le gustaba componer y cantar con su amigo. Por eso el pasaje en que el fiel poeta encuentra a su rey es uno de los inolvidables de la novela.
En efecto, luego de recorrer varios pueblos y castillos, a riesgo de su propia vida, estando en el patio de uno de ellos, el castillo de Dürnstein, empieza a entonar una canción, de pronto escucha que alguien canta con él respondiéndole el envoy, aunque no puede verlo, solo eso basta para comprender que su rey está allí y vivo. A la noche lo verá en el banquete, mas no podrán hablar, pero de allí en adelante la novela mostrará todas las cartas que Blondel jugará para librar al Corazón de León.
Leonor de Aquitania, la reina madre, será fundamental para salvar a Ricardo y Juan, su malvado hermano, Sheriff de Nottingham y regente del reino, amenazará sin pudor al valiente trovador.
Casi al final de la novela, cuando Ricardo ya liberado se apresta a atacar a su hermano en Nottingham, aparecerá brevemente en escena un tal Robin Hood, quien dice vivir en el Bosque de Sherwood, junto a sus hombres que luchan contra Juan. Solo ese dato bastó a Ricardo para reclutarlo entre los suyos.
Novela hermosa, que se lee sin apuros ni urgencias, pero con un goce estético indecible. Donde las descripciones precisas, sin demasiados detalles como para cansar, ni demasiado desnudas como para no provocar imágenes en los lectores, nos van paseando por lugares extraños, amables, terroríficos, etc.
Una vieja vampiresa que rige un feudo, un gigante antropófago, un hombre lobo que no es otra cosa que un ladrón amable, un joven valiente que muere en su primera batalla, una doncella enamorada del trovador y otra serie de personajes van adornando los paisajes medievales pintados con maestría por Gore Vidal.
Bella novela ésta, que nos trae añejos recuerdo de historias leídas en la niñez de nobles cruzados, y de un rey tan valiente, pero tan valiente, que todos llamaban Ricardo Corazón de León
Por supuesto que en la obra hay intriga, batallas, mentiras, amenazas, muertes y toda la variopinta batería y aderezos de una historia de cruzados medievales, pero aunque hay notables episodios sobre ello, lo que importa aquí es la fidelidad, el amor fraterno, la lealtad de un trovador que nos comparte sus secretos, sus sueños, sus ambiciones, pero por sobre todo el enorme valor de una amistad por la que bien vale la pena dar la vida.
Blondel es el héroe de esta novela y sale de estas páginas a nuestros recuerdos como un personaje del todo inolvidable.
prof. Benedicto González Vargas
Miembro del Club de Lectura
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