
Me entero por la prensa escrita del debate que se está dando en los Estados Unidos respecto del tema educativo en estos últimos días, donde cada uno de los actores que aspiran a llegar a la Casa Blanca y el presidente en ejercicio buscan posisionar sus propias ideas en la Opinión Pública.
El presidente George W. Bush, por ejemplo, anunció una inyección de veinticuatro mil millones dólares para la educación básica antes de que termine su periodo, en el marco de un programa denominado “Ningún niño se queda atrás”. Además, solicitó al Congreso 175 millones de dólares para financiar un programa destinado a fortalecer tres áreas curriculares: ciencias, matemáticas y lenguaje.
Según informaciones difundidas recientemente, las comunidades latinas (de gran importancia en la elección presidencial norteamericana) han manifestado que seguirán con atención las propuestas educativas de los candidatos, puesto que, en palabras de Janet Murguía, Presidenta de La Raza (la más importante organización latina de derechos civiles), “Los hispanos creen que la clave de nuestro futuro está en el mejoramiento de la calidad de la educación en las escuelas públicas, y seguirán muy de cerca los planes de los candidatos para mejorar la educación para decidir cómo van a votar“.
Así las cosas, tenemos que Hillary Clinton propone cambiar totalmente el sistema escolar actual, aumentando la inversión y priorizando cursos de educación científica y técnica. Añade, además, que es necesario aumentar la duración del año escolar e incrementar los intercambios estudiantiles.
Barak Obama, en tanto, sostiene que es imperativo aumentar el sueldo de los docentes para mejorar la calidad educativa. Sostiene, sin embargo, que dicho aumento debe ser proporcional al mérito de los profesores en cua nto a su rendimiento laboral, académico y perfeccionamiento.
En el sector de los candidatos republicanos, Mike Huckabee también sostiene la tesis de que la educación pública está caduca y debe cambiarse de raíz, aunque su receta son clases más personalizadas y aumento de las horas de Música y Artes en el currículo escolar.
Finalmente, John McCain, impulsa la idea de que un cambio verdadero se debe traducir en poner fin a un régimen excesivamente burocratico y centralizado. Su idea de descentralización pasa por dar mayor autonomía a los distritos y a los propios directores de escuelas.
Esto, unido varias inicitiativas y discusiones en torno al tema educativo hace posible que podamos establecer un paralelo entre los cuestionamientos a la educación que se hacen en Norteamérica, Chile, España y el resto de Latinoamérica, porque si leemos con detención, los problemas detectados son muy similares, ya sea que hablemos de educación básica, secundaria o universitaria.
De hecho, según la propia Murguía “En Estados Unidos abandonan, anualmente, la escuela más de 1,2 millones de estudiantes”, afirmó Murguia y completó diciendo que “al igual que millones de estadounidenses que prestan gran atención a la educación de calidad en nuestro país, los hispanos están siguiendo muy de cerca las elecciones primarias presidenciales, en espera de las respuestas que todas las familias -no sólo las hispanas- han querido escuchar durante mucho tiempo”.
Finalmente, sobre la educación universitaria, José joaquín Brunner ha publicado los siguientes textos en su blog relativos a este interesante tema:
Tópicos de debate en Educación Superior en los Estados Unidos
Debate sobre acreditación en los Estados Unidos
Como puede apreciarse, en todas partes se cuecen habas, aunque éstas sean norteamericanas…
prof. Benedicto González Vargas






