La colaboración como medio de resolución y prevención de conflictos en la escuela

Para prevenir o solucionar conflictos en la escuela, a partir de un enfoque colaborativo, se requiere que la institución haya desarrollado, por intermedio de quienes estén a cargo de esta área, tres competencias básicas:

1. Toma de decisiones.
2. Negociación colaborativa.
3. Mediación de conflictos.

Abordaremos en este artículo la primera de ellas.


Entenderemos por toma anticipada de decisiones la capacidad para considerar una situación problemática mediante el análisis y la reflexión que debe llevar a elegir una alternativa evaluada como la más conveniente. Para desarrollar esta habilidad se requiere que las personas encargadas establezcan objetivos claros respecto de lo que se quiere, lo que se necesita y, por cierto, para qué se quiere.
Por otra parte, también es importante, a la hora del análisis, tratar de enfocar el problema desde distintos puntos de vista, ampliando la visión y enriqueciéndola con las de los alumnos, padres, docentes, especialistas, directivos, etc.
Otro tema importante, que no puede dejarse de lado tras ampliar la visión, como se señaló en el párrafo anterior, es ponerse en el lugar del otro, considerando sus sentimientos, necesidades y objetivos en el conflicto en cuestión.
Es sumamente importante que se barajen alternativas de solución considerando los aspectos positivos y negativos de cada una de ellas.
Es de gran importancia desarrollar esta habilidad en nuestros estudiantes para que así ellos analicen y reflexionen adecuadamente la siatuación cuando se enfrenten a un conflicto.
Es posible desarrollar estas habilidades en las escuelas si estamos dispuestos a dar oportunidades (y tiempo) para que los estudiantes trabajen en grupo algunos temas que reproduzcan estos conflictos, incluso juegos de roles. Es necesario que el profesor intencione momentos de información y de reflexión. También es importante considerar la posibilidad de que para arribar a alguna idea de solución los estudiantes deban ejercitar habilidades adquiridas en diversas asignaturas .
No debemos olvidar que la toma de decisiones sienta las bases de la construcción de un proyecto de vida propio y por eso es tan importante transferir esta habilidad a los estudiantes. En la medida en que desarrollamos esta habilidad podría (idealmente) llegar a convertirse en una actitud de vida que incopore en forma permanente en los estudiantes el hábito de reflexionar, analizar, argumentar y concluir sobre un determinado problema o asunto. Una persona que es capaz de tomar decisiones está más habilitada para la vida moderna, para compartir, para colaborar y negociar. Esta habilidad excede el ámbito escolar y se instala plenamente en la totalidad de la vida humana, a escala social, laboral, familiar e, incluso, personal.
¿Queremos desarrollarla en nuestros estudiantes? Si la respuesta es afirmativa, estaremos entregando una herramienta crucial en su desarrollo personal.

prof. Benedicto González Vargas

Temas Relacionados

Acerca de la violencia escolar


Educación y Emprendimiento: Enseñando a negociar.


Habilidades sociales emprendedoras: La identidad relacional.

La Mediación: una herramienta para el docente

El Conflicto en la escuela: claves para el análisis

Escribe un comentario