
Hablar de Ernesto Schiefelbein es hablar de uno de los personajes más destacados en el tema educativo en los últimos tiempos en Chile. Fue Ministro de Educación en 1994, obtuvo la Medalla Comenius en 2004 (uno de los premios más importantes que concede la UNESCO) y ahora obtiene el mayor reconocimiento que nuestro país puede otorgar en el área: El Premio Nacional de Educación 2007.
Hombre afable y sencillo, Schiefelbein es Profesor de Estado por la Universidad Técnica del Estado (1960), Ingeniero Comercial (Universidad de Chile, 1960) y Doctor en Economía de la Educación (Universidad de Harvard, 1970).
A raíz del merecido premio obtenido, han aparecido varias entrevistas en la prensa sobre su pensamiento. Elijo dos para ilustrar su pensamiento sobre la actual situación de nuestra Educación:
De Ventanal Nº 82, octubre 2007:
¿En qué está la educación chilena hoy?
Se ha logrado 100% de cobertura y se dispone de tiempo para aprender, pero faltan textos adecuados y profesores preparados para atender a niños que ingresan al primer grado con un vocabulario de 400 ó 500 palabras (en vez de las 3000 ó 4000 palabras que manejan los niños de la mitad de la población que queda por encima del promedio de ingresos del país). Esto hace que la mitad de cada grupo de edad simple que pasa por la escuela básica no aprenda a leer. Hoy nadie tomaría una droga sin que ésta haya sido cuidadosamente experimentada y aprobada con anterioridad. Pues, hoy en Chile, los textos de estudio debieran estar cuidadosamente igualados.
¿Cómo ve la propuesta del Gobierno sobre Educación?
Creo importante que el Gobierno esté conversando con la Alianza para buscar una propuesta común que responda a lo que el país busca, es decir, una propuesta que logre el consenso (tal como se logró en la Comisión Presidencial que se nombró en 1994 y que se conoce como el Informe Brunner o como se logró en Estados Unidos para aprobar la reforma de 2001). Esa propuesta implicará un análisis cuidadoso de las investigaciones disponibles.
descríbanos su visión del actual profesor/a chileno/a: cómo es, a qué le teme, qué le entusiasma, cuáles son sus principales desafíos, contra qué se rebela, cómo se siente ante la sociedad chilena.
El profesor chileno sufre cuando ve que sus alumnos no aprenden (pese a sus esfuerzos) y se da cuenta que la Universidad no lo preparó para enfrentar cursos heterogéneos en: edades, vocabulario, capacidad de razonar y de abstraer, disponibilidad de tiempo para asistir a clases y hacer tareas o salud y nutrición. Tampoco tuvo “modelos” sobre maneras de continuar aprendiendo gracias a una reflexión sistemática sobre su práctica.
Qué les dice a los profesores chilenos del siglo XXI?
Recordarles que los problemas que enfrentan son similares a los que enfrentaron los médicos en los años 40 cuando cada uno tenía que preparar su propia “receta magistral”. A mediados del siglo XX llegaron los antibióticos y pronto se contó con medicamentos cuidadosamente investigados. Los profesores deberían tener acceso en internet a descripciones de las mejores clases de los colegas, con información del tipo de alumnos y de sus logros de aprendizaje.
Si tuviera que tomar tres medidas de inmediato para la educación nacional, ¿cuáles serían?
Mejorar la formación inicial, para que los profesores aprendan con una variedad de modelos de enseñanza (además del tradicional frontal), disponer de textos cuidadosamente evaluados con niños y, por último, que el mejor maestro de la escuela esté en el primer grado.
Por su parte, en la página web de la Universidad de Playa Ancha se da cuenta que dicha institución otorgó el Premio Medalla Universidad de Playa Ancha a Ernesto Schiefelbein y, por cierto, publicó la siguiente entrevista:
¿En qué etapa o condición de avance están los procesos innovadores en el sistema educativo nacional?
Veo que el sistema de educación de Chile se asimila al proceso que vive un niño cuando está aprendiendo a leer en primer año. Entonces, los profesores se esfuerzan en que reconozcan palabras, sílabas, vayan construyendo aunque no avancen mucho. Sin embargo, repentinamente en agosto o septiembre comienzan a leer pues se acumuló en ellos una cantidad muy grande de aprendizajes que en algún momento unieron, enlazaron. Creo que el sistema de educación en el país ha vivido lo mismo: tiene buenas instalaciones, los niños tienen tiempo para aprender, los profesores tienen niveles de salarios relativamente buenos y una formación buena. Falta ajustar un poco esa formación y también publicar textos mejores, pues en general son malitos.
A partir del interés en el tema educativo dado por el fenómeno de los pingüinos y por la discusión que se da hoy en el Congreso se pueden hacer cosas simples. Por ejemplo, ubicar a los mejores profesores en el primer grado y lograr un tremendo avance en educación en la medida en que lo discutamos en serio.
¿Cómo compara nuestra realidad educativa con otras implementadas en Latinoamérica?
Hay experiencias maravillosas. Por ejemplo, la escuela nueva de Colombia tiene resultados que hacen que los niños del sector rural tengan mejores índices que los provenientes del mundo urbano. Conocemos modelos que han funcionado: la escuela acelerada en Brasil, los instructores comunitarios en México. Chile, que ahora discute en serio el tema de la educación, tiene que ver e investigar todas esas experiencias, pues no puede tratar de improvisar con cosas nuevas, no puede hacer cosas como las del año 96 cuando contra toda la investigación en el mundo se pasó de un curriculum fonológico a uno de palabras completas. Eso fue un retroceso reparado el 2003. Sin embargo, evidenció que no se estaba usando toda la información disponible. Mi impresión es que en esta discusión debe existir la voluntad de usar todo el conocimiento que está al alcance de la mano.
¿La universidad está cumpliendo ese fundamental papel formador en los nuevos profesionales de la educación?
Se está investigando y tomando conciencia de los problemas para entrar en la etapa de realizar y poner en práctica nuevas modalidades de enseñanza. Los profesores, en este programa, empiezan a grabar clases, empiezan a criticarlas junto a sus alumnos, es decir, empiezan a poner en práctica las cosas que se dicen que hay que hacer. De este modo, creo estamos en un momento muy interesante en que ponemos en conjunto, relacionando las cosas que se han ido acumulando en el tiempo.
Por nuestra parte, queda clara la visión de este docente e investigador respecto de las necesidades que tiene nuestra educación pública pero, ¿cuándo le haremos caso?
Otras Opiniones Destacadas:
El Gran desafío: Crear mentes bien ordenadas (Opinión de Martiniano Román Pérez)
El Arte en la Educación (Opinión de Tomás Andreu).
Acerca del docente que requiere el sistema escolar (Opinión de María de la Luz Budge)



Noviembre 20, 2007 a las 5:45 pm
Un fervoroso saludo Don Ernesto Schiefelbein.
Enviado por Enrique Ernesto Lavin Orellana el 24/10/2007 a las 10:56 PM
Su personalidad, sus hechos, su sapiencia en educación, lo hacen merecedor a cualquier otra mención ciudadana.
Su palabra tranquila y correctora nos garantiza, en mayor grado, que nuestra educación puede y debe mejorar.
Mi respetuoso y humilde saludo a un hombre bueno.
Noviembre 20, 2007 a las 5:46 pm
Estimado Enrique,
Concuerdo plenamente con tus palabras.
Gracias por comentar,
Benedicto.
Noviembre 20, 2007 a las 5:47 pm
El mejor profesor
Enviado por Graciela Lobos González el 25/10/2007 a las 11:16 AM
En una clase que tuve con don Ernesto, nos preguntó qué característica debe tener un buen profesor y si recordabamos a alguno con esas cracterísticas. En ese momento me costo mucho recordar a alguien que reuniera todas las características que enumeramos. Ningún profesor tenía tantas virtudes.
Si hoy me hicieran esa pregunta, la respuesta está a flor de labios. El profesor Ernesto Schiebelbein reune todas las características del mejor profesor, sin duda alguna.
Felicitaciones por el premio Nacional de Educación.
—————–
Graciela Lobos G.
Noviembre 20, 2007 a las 5:48 pm
Absolutamente de acuerdo. Schiefelbein es un gran docente y, como persona, mejor aún.
Gracias, Graciela, por comentar.
Noviembre 20, 2007 a las 5:48 pm
ALGO NO CUADRA…!
Enviado por adolfo lacabe el 25/10/2007 a las 11:33 AM
—————–
“Perdónenme si los llamo caballeros, pero es que no les conozco bien”
Como educador formado en los años 71 nos tocó escuchar a estos “gurues” cuando patrocinaban teorias del aprendizaje y cambios en el currículum que posteriormente fueron abandonados por constantes cambios en el “modelo” a imponer en la sociedad chilena, la cual ha sido extremadamente receptiva ante cualquier panacea traida desde América del Norte o Europa no considerando las carácterísticas sociológicas y psicológicas de nuestro pueblo a educar. Así la educación impartida por la Iglesia con énfasis en la disciplina, el rigor y la oración, contrastaba con aquellas teorías de la educación personalizada y respetuosa de los ritmos de aprendizaje. Nos hemos farreado por más de treinta años, la oportunidad de consolidar, perfeccionar un sistema de educación “a la medida” de nuestra realidad local. La formación de profesores traspasada desde las Escuelas Normales a las Universidades y posteriormente “comercializada” a quién quiera impartir “pedagogía”, una carrera barata y con mucha demanda ( 32 instituciones impartiéndola, 23.000 futuros profesores en el sistema). Entusiasma el discurso de nuestros “especialistas” de escritorio, de aula universitaria…pero otra cosa es con guitarra señores, educar en un medio rural, o poblacional de alto riesgo, donde nos estamos conformando con sacar del analfabetismo y darle alguna formación a miles de niños y jóvenes que sólo se preparan para continuar en el oficio de sus padres o en trabajos menores en alguna cadena de retail son objetivos concretos del docente, atender a una mayoría sin una estructura familiar de respaldo, con amenazas de la droga o el embarazo prematuro o el drama social del entorno donde se desarrolla la “educación” hacen de esta tarea un apostolado. Desgraciadamente estos personajes que hoy hablan con la calma de haber consolidado sus carreras en un medio tan alejado de la realidad de la mayoría de la población escolar, dejan un sabor amargo respecto a tantos temas sociales abordados desde la cúpula política o universitaria sin pasar por la base. Hoy la política educacional centra su quehacer en inyectar recursos para “parchar” los fracasos de las estadísticas, que afectan tanto a docentes como alumnos. La infraestructura educacional se parece a las instalaciones de la Iglesia en los barrios, es la estructura urbana más desarrollada arquitectónicamente frente a una población que vive en condiciones de hacinamiento, sin equipamiento, en medio de la violencia, la droga, el alcohol, las máquinas de juego y una familia sin educación y con una subcultura que se impone al trabajo escolar, donde los recursos técnicos sucumben al robo, la destrucción o la ignorancia para utilizarlos. Si se escucha a los niños y jóvenes en su discurso diario, comprobamos que lo que se construye en el aula ya se diluye en los patios, en las plazas y en la vía pública. Me parece que tenemos que provocar un diálogo social inclusivo en todos los estamentos de la sociedad chilena a fin de retomar un proyecto común, no discriminatorio, donde los mejores especilistas, con una formación adecuada para trabajar en este medio, con incentivos reales tanto para los docentes y todos aquellos que se involucren en este proyecto, con instrumentos que nos permitan evaluar todo el sistema educacional por igual, donde las tecnologías de apoyo no sean un “negocio más” de una editorial, de una marca o de una secta que iponga su modelo.
Me quedo con estos “modelitos” para soñar o especular.
Noviembre 20, 2007 a las 5:49 pm
Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido
Enviado por Ivan Seisdedos CICERONE el 25/10/2007 a las 01:25 PM
Benedictus:
Reitero mis agradecimientos.
Un gran y fraterno abrazo.
CICERONE
Noviembre 20, 2007 a las 5:50 pm
Hola, Iván, yo sé que estabas esperando este artículo. ¡Disfrútalo!
Benedicto
Noviembre 20, 2007 a las 5:50 pm
Cuando fue ministro
Enviado por edobanda el 25/10/2007 a las 07:04 PM
Paso sin pena ni gloria, al recordar su figura con esa ropa que vestia, me imaginaba ese tipico profesor de barrio de edad avanzada que mas que enseñar cumplia horario, el cual no se capacitaba en nuevas metodologias y mucho menos le gustaba ser evaluado.
Lamentablemente como dije, este señor de varios titulos y larga trayectoria, cuando fue ministro de educacion poco o nada hizo por la educacion e interpreto en sus palabras la idea equivocada que la educacion en general esta bien.
en carne propia vivo la realidad de las escuelas publicas 20 años despues de egresar de la enseñanza basica, veo como el sistema sigue igual de malo, mi hija poco o nada aprende en cursos de mas de 40 alumnos, con mala infraestructura, libros con pobres contenidos y profesores desinteresados porque los niños realmente aprendan.
Gracias a dios, mis recursos economicos mejoraron y el proximo año ira a una escuela pagada, pero que queda para el resto de los niños???
Noviembre 20, 2007 a las 5:51 pm
Crítica Injusta
Enviado por Ivan Seisdedos CICERONE el 26/10/2007 a las 11:11 AM
Respeto tu juicio, pero no lo comparto.
En Chile, ni siquiera un Maestro de la categoría de Schiefelbein puede transformarse en MANDRAKE EL MAGO, con la cantidad de burócratas anacrónicos que manejan el Ministerio, más encima teniendo, como antecedente determinante, el mero cuoteo político.
DON (así, con mayúsculas) Ernesto duró demasiado poco en el cargo, para que pudiera notarse su impronta en el Ministerio.
El Premio Nacional de Educación no se lo sacó en una Rifa.
Tu peyorativo comentario a su vestimenta (usaba beatle y no camisa y corbata) no aporta nada al debate.
Aprendamos a respetar a nuestros Grandes Hombres (también con mayúscula, por cuenta mía.
CICERONE
Enero 4, 2008 a las 4:47 pm
Admiro mucho la labor realizada por Don Ernesto Schiefelbein y discrepo completamente con aquellas personas que critican su labor como Ministro de Educación, conociendo plenamente el escaso tiempo qu e estuvo cumpliendo en ese cargo.
Todos los reconocimientos que se le han realizado bien merecidos los tiene, porque su trayectoria como esducador es destacada. Siendo familiares, aunque sin ningun tipo de contacto,me informo constantemente de sus investigaciones, estudios etc…
No me queda más que felicitarlo y seguiré siendo su eterna admiradora.
Enero 14, 2008 a las 9:07 pm
Estimada isabel
Absolutamente de acuerdo. En este Blog no solo repstamos la persona de don Ernesto, sino que valoramos su aporte a la educación chilena.
Benedicto
Septiembre 15, 2008 a las 11:32 pm
Sr. Schiefelbein Le agradeceré responder a este correo.
Tengo una importante ivitación de parte de Sr. Jaime Ravinet.
Le agradeceré me indique dirección postal y teléfonos.
Le saluda,
Magaly Castro H.
Secretaria
4329999