En la búsqueda de un liderazgo significativo


Hoy, más que nunca se necesita con urgencia un verdadero liderazgo docente en las aulas que sea capaz de cambiar el modelo arcaico con el que estamos haciendo clases, por uno moderno y significativo. De la inmovilidad de los contenidos sacralizados, a la dinámica movilidad de generar interrogantes significativas que desencadenen búsquedas del conocimiento. Por eso pienso que el docente no puede ejercer un liderazgo real si no asume verdaderamente esta tarea comprendiendo, en primer lugar, que los paradigmas antiguos deben caer y que lo único
de ellos que debe mantenerse es su compromiso con la profesión y, por ende, con sus alumnos.

El tinglado valórico debe estar, como siempre, muy firme, porque la dedicación al trabajo, la honestidad, la responsabilidad, el orden, el respeto, la tolerancia, la generosidad, el trabajo en equipo y tantos otros que nos empeñamos en desarrollar en nuestros niños y jóvenes, nunca pasarán de moda. Más aún, hoy más que nunca deben estar presentes.
No es posible, sin embargo, construir ningún liderazgo docente desde la tranquila seguridad de las respuestas validadas durante tanto tiempo por el uso. Un profesor que no se cuestiona a diario y que no genera cuestionamientos en sus alumnos, podrá quizás ejercer una docencia algo anticuada y aparentemente útil, pero malamente podrá ejercer liderazgo. Y, por cierto, está muy lejos de hacer algo por cambiar la sociedad.
¡Cuántas cosas debemos cambiar nosotros primero como docentes!, Juan garza Treviño, del Instituto de Valores Éticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, ha señalado los siguientes:
La improvisación. “ Es un talento nacional que se refleja en la cultura. Necesitamos aprender el valor del método, por lo que en el aula se deben enseñar metodologías” .
La visión de corto plazo. “No tenemos una dimensión de futuro, muchos no tenemos un proyecto de vida”.
La excusitis. “Somos creativos para inventar excusas para todos”.
La pérdida de tiempo. “No nos damos cuenta de que es un recurso no renovable ni acumulable”.
La velocidad de respuesta. “Necesitamos aprender a hacer las cosas pronto y de buenas”.
La subjetividad. “Aprendemos muchas cosas, pero no las compartimos. Esto impide crecer”.
Imposible estar en desacuerdo con él. Es más, la realidad que el vislumbra en su país no es distinta de la que tenemos en Chile o en el resto de Latinoamérica.
¿Y entonces?
Debemos cambiar nosotros como docentes, debemos superar estos problemas y debemos entender que el mundo del futuro, en el que vivirán nuestros actuales alumnos, será esencialmente cambiante.
Las tecnologías digitales de la información llegaron para quedarse y no podemos esconder la mirada para ignorarlas. No podemos seguir pensando que pertenecen a dominios distintos de los nuestros, porque nunca más las ciencias, ni las artes, ni la religión, incluso, serán iguales a como las conocimos. Las ventanas están abiertas al mundo y nuestros alumnos, seguramente, saben bastante más que nosotros en algunas áreas.
Vuelvo a repetir la pregunta: ¿Y entonces?
Creo que la única posibilidad de ejercer un verdadero liderazgo docente es bajar del pedestal autoasignado que nos da el cartón de profesor y enfrentar a nuestros aprendices con la mirada limpia y honesta del que sabe que buscando ha de encontrar.
En Atinachile decimos “Queremos una escuela que nos enseñe a hacer preguntas” y una escuela así será una escuela líder. Un docente que entregue más preguntas que respuestas, que se cuestione permanentemente, que esté dispuesto a aprender cada día y a transmitir eso a sus educandos, que tenga en alta estima los talentos de sus estudiantes y por ello tenga una alta expectativa de ellos, que esté dispuesto a ser creativo y a generar creatividad, que transmita a sus estudiantes la pasión por la vida y por la búsqueda de oportunidades, probablemente sea incapaz de entregar recetas docentes (que tanto nos gustan a los profesores), pero de seguro estará en camino de un liderazgo auténtico o, como me gusta decirlo, de un liderazgo significativo.

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prof. Benedicto González Vargas.
Miembro de Atinachile

7 comentarios para “En la búsqueda de un liderazgo significativo”

  1. Benjamín Juárez Martinez Dice:

    Me interesa el tema. En la mayor parte de las escuelas de México se practica una pedagogía bancaria, una pedagogía venenosa que lejos de formar, lo que hace es una transmisión mal hecha de los “conocimientos” condición que se privilegia como unico elemento de la formación humana.

  2. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Agradecido de tu mensaje, Benjamín.

    Por acá por Chile pasa más o menos lo mismo. Por eso necesitamos generar masa crítica, para ir cambiando la educación desde abajo. ¿Quién puede decir cuáles conocimientos servirán para desempeñarse en el siglo XXI? Muy pocos de los actuales. hay que enseñar habilidades y competencias que permitan a nuestros niños y jóvenes a autoformarse durante toda la vida.

    Gracias por comentar,

    Benedicto

  3. anti estafadores del mundo » Blog Archive » Liderazgo docente en las aulas Dice:

    [...] En la búsqueda de un liderazgo significativo. [...]

  4. gerardo Dice:

    Casi nada del liderazgo sirve si a nuestro lado tenemos personas que no saben leer y escribir, en cambio si saben ….
    casi todo del liderazgo sirve…..

    la clave de la educación comienza en esto….

    si el medio de contacto es bueno la comunicación por lo menos será buena…..

  5. Cristián Fonseca S. Dice:

    Me parece muy interesante su reflexión. Es estimulante apreciar el mundo de posibiidades que se abre tanto para los educadores como para los educandos, a partir de este enfoque… es un desafío que tarde o temprano tendremos que asumir, si queremos ayudar a las futuras generaciones a ser lo mejor que pueden ser, superando los males que afectan actualmente a nuestra sociedad. El tema es si tendremos el tiempo y la capacidad para alinear a los diferentes actores que intervienen en el proceso educativo formal, en sus diferentes niveles, a fin de que esto no resulte en esfuerzos aislados, sino que sean coordinados y apoyados de manera intencionada, como respuesta a una política de Educación como país, con todo lo que esto implica.

    • prof. Benedicto González Vargas Dice:

      Estimado Cristián,

      Gracias por detenerte a leer y comentar. Creo que das en el clavo en lo referido a alinear a todos los actores educativos, tema no fácil de implementar. Lamentablemente, se necesitan polìticas educacionales estatales de largo plazo que no siempre existen en nuestros países. Yo creo que todos los cambios se producen desde las bases, si esperamos al Ministerio de Educación, no haremos casi nunca nada. El contagio positivo funciona lentamente, pero en forma segura.

      Benedicto

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