
Leo en el excelente blog de José Joaquín Brunner un muy interesante artículo respecto de la Accountability en Educación. Por el interés que tiene en la discusión educativa en Latinoamérica en general y en Chile en particular, reproduzco aquí algunas de las ideas centrales del texto que, originalmente, publicaron J. Puryear y L. Moodey en Viewpoint Americas, una publicación de Americas Society – Council of the Americas .
La siguiente es, pues, una traducción libre de los fragmentos que en mi opinión son más relevantes:
La responsabilización es inusual en las escuelas latinoamericanas
Por Jeffrey M. Puryear y Laura Moodey
24 de julio de 2007
Promover la responsabilidad en los resultados educativos está en el centro de las discusiones actuales sobre política educativa en América Latina. Investigaciones relativas a la baja calidad de la educación en la región sugieren que la responsabilización es una herramienta crucial para mejorar. Los esfuerzos por promover responsabilidad en la educación están en curso en la Argentina, Chile, El Salvador, México, y Brasil, pero el concepto está relativamente nuevo y a menudo ha sido mal entendido.
En efecto, Un problema ha sido que se entiende poco lo que significa la responsabilidad. De hecho, para el vocablo inglés accountability no existe en español ninguna traducción literal, siendo la expresión rendición de cuentas su equivalente más cercano. La definición estándar (fijar metas y guiar a las personas (estudiantes, padres, profesores, directores, y funcionarios del ministerio) responsables de la alcanzarlas)describe una dinámica que es en gran parte desconocida en las escuelas públicas de la región. Tradicionalmente, los sistemas educativos en América latina han sido un monopolio público manejado por las agencias nacionales (ministerios) altamente centralizadas y jerárquicas. El énfasis ha estado en las entradas (dinero, escuelas, e inscripciones) más bien que en las salidas (calidad del aprendizaje. Ello ha provocado índices de calidad que demuestra no han hecho cargo de alcanzar las metas apropiadas ni se han sostenido las medidas necesarias para lograrlas.
La mayoría de los expertos convienen en que la responsabilidad en la educación requiere por lo menos cuatro condiciones:
1. Estándares.
2. Información.
3. Consecuencias y
4. Autoridad.
Es necesario que los países establezcan estándares que demuestren comprensión de la educación de manera tal que el público sepa qué tipo de escuelas se desea llegar a tener. Para ello es necesario producir y publicar la información confiable de modo que los actores educativos (estudiantes, padres, apoderados, docentes, sostenedores, instituciones, etc.)puedan determinar si se están alcanzando los estándares previstos y ello debe tener consecuencias apropiadas. Por ejemplo, los resultados de ciertas pruebas de aplicación general en las comunidades educativas, arroja información y, si los resultados son insatisfactorios, las escuelas, las comunidades y los padres deben tener la autoridad necesaria para tomar decisiones y para implementar cambios en la ejecución. Si no, tiene poco sentido sancionar, como se propone, pero sin que se haga algo para mejorar.
América latina está lejos de establecer responsabilidad significativa en sus sistemas escolares. Deben avanzar en ese sentido quienes diseñan las políticas educacionales y los especialistas aprendiendo de la experiencia de otros países, identificando proximidades y similitudes que permitan recoger y adaptar experiencias y evaluar los resultados.
Más importante aún, necesitarán demostrar una voluntad política enorme para enfrentar los intereses creados que resisten ferozmente cualquier cambio, por urgente y positivo que sea.
La responsabilidad es un concepto revolucionario en la educación pública, y las revoluciones, todos sabemos, generan resistencias.







Noviembre 20, 2007 a las 5:36 pm |
Colega Benedicto
Enviado por Juan Carlos el 23/10/2007 a las 11:07 PM
Planteas un concepto crucial y novedoso, la responsabilización, es la primera vez que veo aparecer a los padres y alumnos en estos estandares a medir, los profesores mayoritariamente nos hemos opuesto a la evaluación docente, entre otras cosas , porque se está midiendo a uno de los actores.
Ahora la pregunta es ¿como se podría evaluar a los padres? ,en un sistema donde solo los más preparados culturalmente hablando, asumen su rol, concientes de la importancia que ellos le dan a la educación de sus hijos.
Creo que esto pasa entre otras cosas por un cambio en donde se coloca el centro de gravedad del proceso educativo.
¿Estamos como sociedad , dispuestos y preparados para asumir nuestra responsabilidad como padres, o como alumnos?
Saludos
Noviembre 20, 2007 a las 5:37 pm |
Buenas preguntas
Enviado por Benedicto el 24/10/2007 a las 10:06 PM
Por eso el texto me interesón, porque presenta aristas nuevas que no se han tocado antes.
Yo soy partidario de la evaluación docente, me parece mal que los profesores no quieran evaluarse. He visto las reacciones en los colegios y no entiendo cuál es la verdadera razón. Sin embargo, concuerdo plenamente que no puede evaluarse solo a un par de actores del sistema (ya los alumnos son evaluados a través del SIMCE), porque no se hace lo mismo con el personal docente directivo, con las unidades del Mineduc, con los malísimos textos de estudio y con un largo etcétera. Evaluar la calidad de la educación pasa por evaluar a todos los actores y a todos los factores y, por cierto, que la familia asuma una responsabilidad que ha estado olvidando.
Fíjate que sólo en un porcentaje se debe a razones laborales. Pero si analizamos los tiempos en que los padres están en casa y coinciden con sus hijos, no podemos decir que todos los niños están solos hasta altas horas porque los padres trabajan. A menudo me encuentro con que hay un total desconocimiento de sus responsabilidades, a tal punto vergonzoso, que pretenden que los docentes asumamos las tareas que solo les corresponden a ellos.
En fin, agradecido de tu comentario,
Benedicto.
prof. Benedicto González Vargas
Noviembre 20, 2007 a las 5:38 pm |
¿Por qué le dan tanta bola, en ATINA, …
Enviado por Ivan Seisdedos CICERONE el 24/10/2007 a las 09:35 AM
Benedictus:
… a J. J. Brunner, y tan poca a Ernesto Schiefelbein, Premio Nacional de Educación?
Essigo una speglazione.
CONDORONE
Noviembre 20, 2007 a las 5:39 pm |
Mi estimado Condorito
Enviado por Benedicto el 24/10/2007 a las 10:14 PM
Me gusta más en castellano…
En mi caso le doy bola a ambos y a muchos más. La única diferencia que puedo señalar respecto de esta aparente preferencia es que Brunner se da el trabajo y se toma el tiempo de publicar a diario en su blog y a Schiefelbein hay que andarlo persiguiendo por entre los papers académicos y conferencias que son difíciles de conseguir o de asistir.
Me gustaría un Schiefelbein más cercano en ese sentido, más vinculado a la web social, pero claramente sus estilos son distintos y el acceso a sus trabajos, también.
Benedicto
Noviembre 20, 2007 a las 5:40 pm |
Encuentro totalmente Válida tu Explicación
Enviado por Ivan Seisdedos CICERONE el 25/10/2007 a las 12:48 PM
Benedictus:
Mi ComentarioCrítica iba más bien dirigido al EquipoWeb.
Conozco el carácter del Maestro Schiefelbein (licencia de sabio) pero estoy “seguro” de que no se negaría a una entrevista.
Un abrazo.
CICERONE
Noviembre 20, 2007 a las 5:40 pm |
Enviado por Karina Muñoz B. el 24/10/2007 a las 10:50 AM
Responsabilidad…. un significado crucial y fundamental que debe ser parte de la dinámica desarrolladora de la educación.
El aprendizaje no es sólo docente-discente, sino una base en las dimensiones teóricas, prácticas, familiares y sociales. Los padres son el eje primordial en la educación del discente, son la base, la otra mirada de sus fundamentos de vida y de su sentido de la responsabilidad. Los padres son vida, en la misma vida de sus hijos. Por ello, son cruciales en está educación que se debe desarrollar en potenciales dinámicos, activos, y sobre todo tolerantes.
Saludos.
Atte.,
Karina Muñoz B.
Noviembre 20, 2007 a las 5:41 pm |
Cierto, Karina,ç
Enviado por Benedicto el 24/10/2007 a las 10:22 PM
Por eso molesta y hasta duele su ausencia.
¿Has visto a los padres de pre-escolar? Siempre se inventan tiempo para estar presentes.
¿Has visto a los de Primer Ciclo Básico?
Suelen concurrir a menudo a los colegios, aunque ya algunos abandonan.
De segundo ciclo básico ya podemos contar con solo la mitad. En Enseñanza Media, aparece la cuarta parte y a veces.
Los padres deben asumir sus responsabilidades, aunque la escuela tampoco facilita mucho las cosas con reuniones aburridas, profesores estresados y una variopinta fauna de “actividades” que terminan todas reduciéndose a gastos. Un apoderado me decía que cada reunión le significaba mucha plata (cuotas, rifas, campañas solidarias, tecito y queque, pagos especiales, etc). Creo que hemos alejado a los apoderados y cuando eso pasa cuesta reconquistarlos para el colegio porque siempre está la excusa del tiempo que, de tanto repetirse, nos estamos convenciendo que es cierta.
prof. Benedicto González Vargas
Noviembre 20, 2007 a las 5:42 pm |
total accountability
Enviado por Rosa Contreras Díaz el 24/10/2007 a las 05:05 PM
Como profesora me compete: formar y enseñar. … y obviamente tengo una gran cuota de responsabilidad junto a mis pares docentes, directivos docentes, la comunidad toda: padres, apoderados, familia y los ?grandes actores? de este hermoso y largo país, ministerios altamente centralizados y jerárquicos, medios de comunicación Tv. radios, Internet, etc., o sea TODOS tenemos una cuota de responsabilidad. En consecuencia, me permito una reflexión: ¿se imaginan que cada uno de nosotros cumpla su rol de la mejor forma? ¡Qué cambios experimentaría este país!
saludos desde Chillán
r.c.
profesora
Responder
Noviembre 20, 2007 a las 5:42 pm |
Hola, Rosa,
Enviado por Benedicto el 24/10/2007 a las 10:29 PM
Me lo imagino y lo creo posible. Creo que debemos educar a nuestros niños para que ellos no repitan la conducta de todos los agentes que mencionas, para que de una buena vez este país se de cuenta que la Educación ha de ser lo primero y más importante, porque de ella depende su futuro y prosperidad.
También veo en estas generaciones de alumnos a mis colegas del futuro y quiero sacudirles la modorra que veo en demasiados de los que hoy tienen responsabilidades docentes.
Hace ya un tiempo aprendí que los cambios deben nacer en el aula, desde cada aula, de allí para arriba.
Un profesor motivado contagia a otro. Luego serán tres salas de clases cambiando los paradogmas y algún día formaremos masa crítica.
A estas alturas ya ni siquiera me importan ni en los responsables del Mineduc ni del Colegio de Profesores. Los primeros se comportan como empleadores que sólo se fijan en los errores de sus empleados. Los segundos se muestran más como un sindicato cualquiera, de cualquier fábrica o taller, más que un colegio profesional.
Miro para el lado y me encuentro con gente como tú que buscan hacer cambios y aunque son pocos, reconforta e ilusiona,
Un saludo afectuoso,
Benedicto
Noviembre 20, 2007 a las 5:43 pm |
Saludos
Enviado por Carlos Duarte el 24/10/2007 a las 06:00 PM
Saludos Benedicto: muy interesante, pero me hago una pregunta que al mismo tiempo es un cuestionamiento a lo expresado en el artículo: para insertar conceptos de Responsabilidad dentro de la educaicón es necesario primero definir qué tipo de educación se quiere tener. Los aspectos que aludes en el artículo son instrumentales (estándares, información, consecuencias, autoridad) y por lo tanto genéricos a cualquier tipo; el asunto es ¿se seguirá optimizando el modelo actual? ¿Se optará por la educación virtual? ¿Se seguirá explotando el modelo generalista o se entrará de lleno al modelo de especialización temprana? ¿Qué papel va a jugar cada nivel y participante, como los Ministerios, las escuelas, las universidades, los profesores, los alumnos, los padres? ¿Cómo se relacionará el producto de la educación con el mercado de trabajo y sus exigencias? Tengo mis serias dudas porque no he visto discusiones pertinentes a este aspecto.
No vaya a resultar este intento como el de la famosa RSE (Responsabilidad Social de la Empresa), que suena bonito pero no es más que otra manera de gastar en el ámbito netamente económico, en el cual la primera responsabilidad es generar riqueza. De todas maneras, la RSE está imponiéndose en algunos medios empresariales… como en su tiempo se impuso la famosa re-ingeniería; es decir, modas pasajeras.
Noviembre 20, 2007 a las 5:43 pm |
Para qué elegir un modelo si tenemos varios.
Enviado por Benedicto el 24/10/2007 a las 10:35 PM
Los quiero todos. Porque todas las personas son distintas.
El Mineduc se equivoca al pretender que todos hagamos los mismo. Hay que tener una capa consensuada básica que garantice determinados estándares y de allí para arriba, libertad, creatividad, diferenciación, emprendimiento, calidad.
Para ello primero hay que rremecer las mentes de los docentes, hay que convencer al Mineduc que amplíe el modelo, que se revise profundamente la Educación superior, que se ponga acento en la formación de profesionales, que se piense cuáles son las condiciones mínimas y cuáles las capacidades para formar capital humano de mejor calidad en cada unidad educativa de mi país.
Hay que hablar de incentivos, no solo de sanciones. Hay que reconocer el mérito ya abrir la administración de las escuelas hacia modelos más eficientes.
En fin, no quiero escribir tanto, pero es mucho lo que hay que hacer y cuando se hace con responsabilidad es posible.
Como en todas las cosas, amigo, para algunos eso será carne y para otros hueso. Algunos lo harán por moda y algunos no lo harán, pero gastarán más energías incluso tratando de mostrar que lo hacen. Otros, haciéndolo, ni siquiera los sospecharán.
Pero es preferible eso al inmovilismo atroz (cuando no a un franco retroceso) que está ocurriendo con nuestra Educación.
Benedicto González Vargas
Noviembre 20, 2007 a las 5:44 pm |
Benedicto:
Enviado por Carlos Duarte el 25/10/2007 a las 08:53 AM
Benedicto: me gusta tu modelo, “Los quiero todos”. En USA un muchachito de 23 años pilotea un caza reactor de US$ 500 millones y aquí en A.L. hay que cumplir 26 años y tener título universitario para hacerse cargo de una hamburguesería. Lo que me asombra, y no estaba en mis libros, es la pésima calidad de la educación chilena que acusan ustedes los que estan en la pomada. Pensar que cuando salí a aventurar al mundo el haber estudiado en Chile era un activo mejor que el dinero. Como nos cambia la vida, cheeeeee.