La Revolución Educacional ya pasó por nuestra calle


Algunos dicen que estamos a las puertas de una nueva revolución educacional y yo, desde esta pequeña tribuna, sólo puedo discrepar de eso. La Educación siempre ha ido varios pasos atrás de las llamadas grandes revoluciones. Así pasó en la Antigüedad más remota y así ocurrió en tiempos más modernos luego de la invención de la Imprenta y más tarde de la Revolución Industrial. De hecho, el modelo educativo que conocemos es el que nos dejó la Revolución Industrial, como muy bien lo cita J.J. Brunner en uno de sus libros, William T. Harris lo describió claramente en el siglo XIX: “En la Sociedad Industrial moderna, la conformidad con el tiempo del ferrocarril, con el comienzo del día laboral en la fábrica y con otras actividades características de la ciudad requiere de total precisión y regularidad (…) El alumno debe cumplir sus deberes en el tiempo fijado, debe levantarse al sonido de la campanilla, moverse en línea, retornar; en suma, realizar todos los movimientos con igual precisión…”


Por cierto, aunque pueda parecer chocante, este modelo educativo tuvo su justificación en las sociedades a las que sirvió. Los siglos XIX y XX se cobijaron crecientemente al amparo de la expansión industrial y la Educación no podía estar ausente de ello…
pero ahora estamos en el siglo XXI y la revolución de las Comunicaciones y de la Información amerita la búsqueda de nuevos derroteros educativos, de otras formas de enseñanza y de aprendizaje (de hecho, necesitamos más aprendizaje que enseñanza), etc.
Hace más de veinte años que venimos teniendo un avance impresionante en comunicaciones e información y la escuela no puede hacer como que eso no existe.
Hace algunos días, el conocido Umberto Eco se preguntaba para qué sirve el profesor en la Era de Internet y personalmente, en este mismo blog, ya habíamos abordado ese problema un par de semanas antes, en el artículo llamado He decidido quedarme, donde intenté delinear el nuevo rol del profesor.
Por eso, hoy día, en que el conocimiento se multiplica de manera exponencial, en que las investigaciones, estudios, publicaciones, superan en apenas un lustro lo que antes requería siglos de desarrollo (2). En que las disciplinas de estudio se atomizan hasta llegar a especializaciones imposibles de ser soñadas veinte años atrás.
¿Y la escuela? ¿Puede seguir siendo como en el siglo XIX? ¿Puede seguir creyéndose la única depositaria del conocimiento y de las metodologías para entregarlo? ¿Hemos pensado cuáles son las habilidades para el futuro? ¿Cómo incorporar la idea del cambio permanente en una escuela de por sí conservadora y reacia al cambio? ¿Cómo equilibrar el creciente interés por la ciencia y la tecnología, con el equilibro ecológico y las inquietudes espirituales que afloran por doquier? Yo no sé si en otras partes, pero acá en Chile, la escuela todavía no se plantea estas interrogantes, está con las ventanas cerradas y las cortinas corridas mientras la revolución de las comunicaciones pasa por la calle.
¿Puede alguien sostener hoy día, con convicción, que la escuela es el único lugar en que se puede aprender? Las nuevas generaciones nacen en contacto con la información. No sólo lo audiovisual ha crecido enormemente, sino que también los textos escritos. La Red es una enorme biblioteca con todo tipo de saberes. Algunos piensan que hoy se lee menos y se escribe menos que antes: eso es un error. Hoy, tal vez, se escriba y lea en forma distinta, a lo tradicional, se agrega lo virtual. Sin la revolución de las comunicaciones este blog no existiría, como tampoco sus 161 y más de 600 comentarios.
¿Y la velocidad? El lento y caro manejo humano de la información contenida en los medios tradicionales se abarata a costos impensados mientras corre a la velocidad impresionante de las carreteras de fibra óptica.
Para qué seguir describiendo lo que ya sabemos. Es urgente y necesario que los docentes nos convirtamos en guías eficaces para que nuestros niños y jóvenes puedan hacer un uso crítico, ético y práctico de la información, hay que entregarles estas habilidades y hay que enseñarlos a desarrollarlas. Hay que dejar de lado nuestra romántica idea escolar en que vemos al sabio docente que enseña sin que casi se vea el ignorante alumno que aprende. Pongamos al joven al centro y hagamos esfuerzos para que aprenda, con sus ritmos e inteligencias diversos. Busquémosle a la educación sus nuevas metodologías, sus prácticas sistémicas modernas, su manera de convivir con las autopistas de la información y tener algo que entregar que sea necesario.
Una verdadera Educación pasa por formar estudiantes que sepan que deben estar capacitados para aprender siempre y que solo su esfuerzo y emprendimiento personal garantizarán tener luces en los tiempos de incertidumbre.

(1) Harris, William T.: Educador estadounidense (1835-1909)
(2) Dice Brunner que un estudio de comienzos de los años 90 identificó 37.000 áreas activas de investigación científica.

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prof. Benedicto González Vargas
Miembro de Atinachile

12 comentarios para “La Revolución Educacional ya pasó por nuestra calle”

  1. Pedro Boza Viteri Dice:

    Estimado benedicto, me parece muy acertado el contenido de este blog. Quiero que sepa que no sólo en Chile tienen cerradas las ventanas y las cortinas corridas en las instituciones educativas sino también acá en Ecuador. El fenómeno se vuelve más crítico cuando vemos que quienes dirigen las instituciones educativas son verdaderos analfabetos digitales y con ello sólo se dedican a lo convencional porque no alcanzan a ver el desarrollo de las tecnologías.

  2. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Esa cruda descripción calza tan bien por estos lados, lamentablemente…
    Pero soy un firme partidario de que los cambios debemos realizarlos desde abajo, desde el aula, si nos ponemos a esperar que los cambios “bajen” desde el Ministerio de Educación o de las autoridades locales, es probable que llegue primero el Armagedón que la renovación educacional.
    Un abrazo desde Chile,

    Benedicto

  3. Ader Fernández Dice:

    Sobre La Revolución Educacional ya pasó por nuestra calle
    Paz y Bien
    He leído con interés este artículo. Le manifiesto mi acuerdo con las ideas centrales ahí planteadas. De igual modo tengo algunas observaciones que espero las reciba con buen tono:
    1. Creo que no hay que confundir educación con escuela. La escuela es una institución social, organizada en niveles y modalidades. La educación es un fenómeno social por tanto se da en sociedad, a ello contribuyen todos los medios de educación que la sociedad dispone, entre éstos las escuelas, pero los medios de comunicación social, por ejemplo, también contribuyen así como las bibliotecas, los clubes y asociaciones civiles de diferente género, los partidos políticos, las reuniones de vecinos, los centros religiosos y no hay que olvidar la llamada célula fundamental de la sociedad la familia.
    2. “Este modelo educativo tuvo su justificación en las sociedades a las que sirvió”. La escuela es una institución pública, como tal cumple una función acorde, en este caso formar ciudadanos para vivir en la sociedad a la cual pertenece, es así como en las aulas se pretende transmitir valores y formas de actuar, al mismo tiempo que se imparte la cultura específica de la sociedad a la cual pertenece; tomando como cultura todo lo que el hombre y los hombres (como especie) hacen. Manifestación ésta (la cultura) que es propia de cada grupo humano. Dependiendo de la amplitud de cada sociedad, en cierto grado y con arreglo del tiempo y la ubicación específica del grupo social será el acceso que se tenga a la cultura, pero peor aún a la escuela.
    3. “La Educación siempre ha ido varios pasos atrás de las llamadas grandes revoluciones”. En este punto me detengo a plantear que la educación (que no la escolaridad) se ha adelantado a las revoluciones, toda vez que ha facilitado, a través de sus diferentes medios (la prensa por ejemplo) el acceso a la cultura, en tanto que conocimiento de la realidad, se ha brindado herramientas de análisis y modos de actuar que han facilitado el cambio social. Los cambios producidos por la revolución industrial europea fueron el resultado de la manera como el hombre intervino en la naturaleza, fabricando nuevas herramientas (la máquina de vapor) que permitieron intervenir en la materia para sacar mayor provecho con el empleo de menos fuerza de trabajo humano. Lo que hubiere degenerado de ahí es producto de la manera como se organizaba la sociedad para entonces. Note que no todos tenían acceso al mismo conocimiento a la vez que no todos sacaban el mismo provecho de esa revolución. En fin, la educación se adelantó a la revolución facilitando el conjunto de conocimientos que permitieron que se produjera.
    4. “El modelo educativo que conocemos es el que nos dejó la Revolución Industrial”. Habría que precisar las contribuciones de los griegos, pero más significativo los aportes de la escolástica en la edad media que hoy perduran en la forma de organización de nuestras universidades. Ahora bien, si se refiere al modelo del sistema escolar, entonces debería considerar del siglo XVII al XIX: Comenio, Rousseau, Pestalozzi, Herbart y Simón Rodríguez. Del siglo XX: John Dewey desde USA y Makarenco desde la extinta URSS.
    4. “Hace más de veinte años que venimos teniendo un avance impresionante en comunicaciones e información y la escuela no puede hacer como que eso no existe”. De ahí la importancia de la escuela como institución ahora compleja en su organización y la dinámica con la cual interactúa con la sociedad. Los avances impresionantes en comunicación e información son el resultado de investigaciones y de trabajo intencionado organizado principalmente en las instituciones educativas, ahora en las universidades, pero en su dinámica precisan de bienes y recursos que son aportados por otras agentes sociales; el Estado, las empresas y grandes corporaciones dedican parte de su presupuesto a la investigación y desarrollo de procesos que mejoren la calidad de sus productos, sean bienes o servicios. Pero note que ese talento se forma en las escuelas, porque la organización de la sociedad hace de estos centros los lugares donde se forman las nuevas generaciones trabajadores, empresarios, técnicos e investigadores que luego irán a prestar servicios en las empresas y corporaciones. Así pues que, en nuestro contexto, esos avances en comunicación e información son producto de las escuelas y sus beneficiarios no pueden hacer como que éstas no existen, pero no desde hace más de veinte años, creo que más de veinte siglos. Esto es una exageración que me permite el lenguaje.
    5. “Por eso, hoy día, en que el conocimiento se multiplica de manera exponencial, en que las investigaciones, estudios, publicaciones, superan en apenas un lustro lo que antes requería siglos de desarrollo (2). En que las disciplinas de estudio se atomizan hasta llegar a especializaciones imposibles de ser soñadas veinte años atrás”. Aquí podría velarse una paradoja, ya que el aumento exponencial tiende al “más infinito”, pero al mismo tiempo se atomiza en disciplinas del conocimiento, es decir tiende a “menos infinito”. Entonces aparece nuevamente la escuela cual institución que, en mi apreciación: “tiende al equilibrio dinámico”. Conduciendo (o pretendiendo conducir) al estudiante de modo que, teniendo la precisión de sus necesidades y potencialidades por un lado y de otro lado su identidad cultural contextual, pueda navegar en las redes de conocimiento sin extraviarse en contenidos fútiles, aproximándole a los que le son propios en concordancia con su contexto. Resulta que en la práctica, no todos los estudiantes tienen acceso a esa red de conocimiento, es más no está disponibles en todas las escuelas en esta era de globalización, así que, la escuela y el docente proactivo, procuran ese acceso por otros medios, propiciando discusiones, asistiendo a eventos, manteniendo contacto con las fuentes de información, actualizándose, ello también es producto de la línea que recibimos los docentes en nuestra formación, en el alma mater. Plegarse a la dinámica del conocimiento sin desmarcarse del roll mediador y de agente de cambio social que ello implica. En el entendido de que moral y luces son los polos que orientan el quehacer educativo, parafraseando al Libertador.
    5. “¿Puede alguien sostener hoy día, con convicción, que la escuela es el único lugar en que se puede aprender? Las nuevas generaciones nacen en contacto con la información.” Ya que se ha entrado en el ámbito de la escuela, cabría considerar lo siguiente: a) de acuerdo a lo que se concluye de las exposiciones de las diferentes fuentes que tratan el tema social y de la distribución de la riqueza global, buena parte de la población del planeta se encuentra en situación de pobreza extrema, en Latinoamérica la realidad es crítica, habiendo sociedades como la haitiana donde no se ha logrado solventar la situación de hambre a los estratos más bajos, en esos espacios hay que aplaudir la labor de algunas ONG´s que ayudan a palear con cierto éxito tal situación. Así, la situación de pobreza se mantiene como en una espiral en la cual cada generación repite los mismos patrones que la anterior, en medio de ese contexto aparece la escuela como factor social de cambio. Es ahí donde se entregan los primeros rudimentos que luego le serán de utilidad para decodificar los distintos símbolos que la sociedad usa, no solo las letras que ya es bastante cuando se aprende a leer, además están los patrones culturales de aceptación generalizada que garantiza su inserción y el desenvolvimiento en el contexto social. Con toda convicción puedo asegurar que la escuela es el único lugar en el cual muchos que no tienen acceso a la tecnología pueden aprender y la práctica lo demuestra. Las personas de escasos recursos ven en la escuela la única esperanza de progreso, una madre lleva su hijo a esos recintos con la esperanza de que reciba una buena educación que le asegure su inserción social, un ingreso económico que le permita en el futuro el sustento de su familia y romper la espiral de pobreza, en ese contexto está la escuela. b) Las nuevas generaciones como las antiguas de homo sapiens y especies predecesoras nacen en contacto con la información, ello es parte de la evolución, las cuevas de Altamira muestran que nuestros predecesores, en las cavernas, estaban en contacto con la información y que podían manipularla para garantizar su supervivencia. No hay nada nuevo en su afirmación, bastaría con agregar que tal información debería estar democratizada, para que todos tuviesen igual derecho a ella, no ocurre así. Sería difícil sino imposible poner toda la información con que cuenta la humanidad en un solo logar, por eso hay una red de bibliotecas, a la cual se suma ahora en tiempos de globalización la tecnologías informáticas y telemáticas. Así se dispone de centros donde con un relativamente reducido número de equipos se garantiza el virtual acceso a la información, pero preste atención, no toda la información se encuentra en la red y tampoco toda la información de la red es útil para todos. Así que la red, la informática y la telemática es una parte del universo que pudiera contener alguna información útil. Por otra parte no toda la información de la red está disponible para todos, hay blog que son de uso exclusivo de ciertos usuarios a los que se les pide cierto perfil y algún pago. Sabe como tengo acceso a esas páginas, porque la universidad me da una clave y nombre de usuario que debo utilizar. La universidad es parte del sistema escolar. Se retoma el papel preponderante de la escuela en tanto que institución, toda vez que en las mismas y universidades como parte del sistema escolar puede colocarse en espacios acondicionados cierta cantidad de equipos que virtualmente aseguren el acceso de los estudiantes a la información de revistas arbitradas por ejemplo. Porque hay otra cosa, no todo lo que se publica es válido, así como la globalización nos trajo la llamada comida chatarra, nos ha dejado abundante literatura chatarra, mucha información que no nutre el intelecto sino que garantiza la continuidad de patrones de consumo o se detiene en aspectos fútiles. Ahí nuevamente la escuela, enseñando a discriminar la información con fines educativos de la de entretenimiento o de recreación de aquella que conduce a la vanidad por señalar alguna. Seguimos en contacto con la información el asunto es democratizarla para que todos tengan acceso a ella y aprender a discriminarla para que sea de provecho a su virtual usuario, ahí esta otra vez parada la escuela como centro de formación y capacitación.
    6. “Es urgente y necesario que los docentes nos convirtamos en guías eficaces para que nuestros niños y jóvenes puedan hacer un uso crítico, ético y práctico de la información, hay que entregarles estas habilidades y hay que enseñarlos a desarrollarlas”. Aquí es donde estoy totalmente de acuerdo con su planteamiento y estimo que es el centro de toda esta disertación. Ahora bien, en algunos centros educativos donde asiste la población cercana al otro extremo del estrato social, los que más tienen, hay estudiantes que dominan otro idioma además del uso fluido de la lengua materna, éstos cuentan con equipos y tecnología suficiente y la posibilidad virtual y fáctica de conectarse con el resto del mundo. Pero asisten a las escuelas donde en muchos casos el docente solo cuenta con un pizarrón, tiza y un borrador. Se imagina David contra Goliat, en el aula. El docente se encuentra en desventaja y es función de él hacer la magia que convierta a la escuela el centro de aprendizaje, que no de enseñanza, toda vez que el estudiante llega con una nebulosa de información y en tal caos que el docente debe contribuir a organizar cada planeta y asteroide alrededor de uno o varios soles, hasta llegar al nivel de especificidad atómica que aseguren la armonía celestial en la mente de cada alumno, y dejar flotando en medio un anillo de restos de información que por el momento no es utilizada pero que la dinámica de nuevos trazos dará oportunidad para su uso; después de ese big-bang que condujo a la expansión de su universo ahora hay que garantizar el pulsar de la información, expansión y contracción del conocimiento, las leyes naturales se cumplen también en espacios abstractos. Otra imagen literaria que me permite el lenguaje.
    7. “Una verdadera Educación pasa por formar estudiantes que sepan que deben estar capacitados para aprender siempre y que solo su esfuerzo y emprendimiento personal garantizarán tener luces en los tiempos de incertidumbre”. Otra vez totalmente de acuerdo, pero no solo el estudiante, el docente debe entender que el estudiante siempre aprende, bien o mal, pero aprende. De ahí la necesidad de discriminar métodos y técnicas de enseñanza acorde con las capacidades, limitaciones y potencialidades de cada estudiante y grupo de estudiantes. Yo enseño diría el docente, pero los alumnos aprenden y qué aprenden mis alumnos cuando yo enseño. Restaría asegurar lo que cada docente debe entender por aprendizaje, aquí no es válida la democracia, aprender será repetir lo que dice el docente o lo que puede estar escrito en un texto o hipertexto. O será como coinciden otros una elaboración individual que se construye con la experiencia sobre la base de conocimientos previos. De acuerdo a lo que cada docente concibe como aprendizaje será así su práctica educativa, escolar en nuestro contexto.
    Creo que me excedí en el espacio, así que dejo mis aportes hasta aquí, que tengan varias productivas jornadas.
    Ader E. Fernández A.
    Caracas, Venezuela
    Cuna del Libertador

  4. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado Ader
    Agradezco tu serio y documentado comentario que viene a enriquecer e iluminar no solo este artículo, sino a todos los visitantes que se asoman por acá.
    Efectivamente, es necesario distinguir entre escuela y educación, como tú lo dices muy bien, esa distinción, que no debe olvidarse, explica gran parte de las diferencias de apreciación que podamos tener, puesto que al hablar de educación, yo me estoy refieriendo a la educación formal, la que brinda la escuela. Pero qué duda cabe que esa diferencia existe y hay que mencionarla, la omisión que tuve se explica solamente porque este blog funciona como un continuo, un todo, una larga reflexión que va abriendo puertas y ventanas y donde a menudo me olvido que no todos han seguido este hilo desde el principio. Por eso se agradece de corazón cuando alguien lee con detención, comenta y corrige, porque con ello se enriquece la discusión. Eso me hace recordar a Saint Exupery quien dijo: “No me molestas que disientas conmigo, porque eso me enriquece”.
    Respecto de excederte en el espacio, ése no es problema, puedes aportar cuando quieras y poner en discusión los temas que te interesen.
    Un abrazo a la distancia y, por cierto,
    Paz y Bien para ti, también.

    Benedicto

  5. Iván Seisdedos Dice:

    Rol de los Educadores

    Enviado por Ivan Seisdedos CICERONE el 07/09/2007 a las 06:55 PM

    Ivan Seisdedos CICERONE

    Benetictus:
    En mi reciente Post

    Libertad de “Aprendizaje” y Mercado ,

    sin intención, en mi afán de poner énfasis en el acceso a la educación, omití, involuntariamente, referirme al rol insustituible del Maestro, así, con mayúscula.

    Pretender “Educar” sin “Educadores” es como pretender preparar “arroz a la valenciana” sin “arroz”.

    Sin desmerecer los aportes de J.J. Brunner, que tu bien citas, echo de menos, en la página, a nuestro flamante Premio Nacional de Educación, Ernesto Schiefelbein.

    VER
    Ernesto Schiefelbein, Premio Nacional de Educación

    Avanti, sempre avanti.

    CICERONE

  6. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado Iván

    Tienes razón, Schiefelbein es otro de los que saben bastante del tema y a quien hay que escuchar con atención. Si cito a Brunner es porque lo leo a menudo en su blog, lo que no pasa con don Ernesto.
    Lo importante con los educadores es que logren pronto definir su actual rol en la educación, porque ésta ha cambiado y algunos todavía parecen no darse cuenta.

    Benedicto

  7. Federico Ibáñez Sandoval Dice:

    Mejoremos..

    Enviado por federico ibañez sandoval el 07/09/2007 a las 07:24 PM

    ..el sistema educativo; la mentalidad educativa en los hogares y en las aulas. Volvamos a los tiempos en que la educación era excelente; en el hogar; cuando era respetado el maestro, el padre, la escuela…Y entonces apliquemos modernidad. La moral, los principios, la ética y las buenas costumbres, no pasan de moda.

    Estamos mal, muy mal en educación:

    Bullying o matonaje; agresiones sexuales, hasta en el fondo de la sala, y el profesor, “no se da cuenta”. Niños que le pegan al profesor; profesor que agrede a los niños. Directores autistas, profesores apáticos, y el Ministerio: “no se oye padre”.

    Consumo y tráfico de drogas en salas, baños y pasillos.

    Porte de armas, blancas y de fuego, (en manos de chiquilines adolescentes; que son vejetes prematuros).

    Desinterés y apatia total por el prendizaje, falta de amor a la escuela; no proyección de futuro de los alumnos. Ignorancia de conocimientos básicos; horrorosa caligrafía, ortografía y redacción. Lenguaje, soez, vulgar y hasta delictual, (coa).

    Los chicos y chicas, pololean se besan y hasta protagonizan escenas subidas de tono, dentro del colegio, a la salida, en la calle, fuman, beben, hacen desórdenes y daños en colegios y la via pública…Etc..etc..

    ¿Dónde está el respeto por el profesor, por el adulto, por las instituciones, por la sociedad?

    ¿Dónde están los padres de estos niños?

    (Bueno, si lo corriges, lo retas, o le das un coscorrón, te denuncian porque atentas contra “sus derechos”, y le causas “un trauma”)

    El internet, les ayuda, si mucho, para subir sus videos groseros y violentos, para publicar sus fotos, hasta desnudos, y para amenazar o enviar groserias a otros.

    Todo proyecto moderno, educativo es bueno, se puede aplicar; pero sobre buenos elementos.

  8. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado Federico: Los “elementos” (estudiantes) no son buenos o malos per se…
    Enviado por Benedicto el 21/09/2007 a las 07:25 PM
    Benedicto

    Hay que guiarlos desde el principio, formarlos en valores, involucrar a la familia y no cejar en el intento. Veamos qué pasaría si califico, como tú propones a los estudiantes en “buenos y malos elementos” . Está claro qué hago con los primeros, pero ¿y con los segundos?

    Ciertamente no es el sistema quien debe adaptarse al alumno, pero tampoco al revés, el sistema escolar debe ser capaz de presentar alternativas para dar cobertura a todos. Por eso se requiere que el docente sepa cómo aprende su alumno, porque todos aprenden distinto, con distinto tipo de inteligencia, inclusive.

    Es un tema enorme, difícil de atrapar en cuatro líneas, gracias por tu comentario.

    prof. Benedicto González Vargas

  9. JOHN ELKIN MATURANA Dice:

    SOY ESTUDIANTE DE UNA LICECIATURA Y SIEMPRE E ESTA DE ACUERDO QUE UN PROFESOR

    1- DEBE CONOCER MUY BIEN LO QUE ENSEÑA.
    2- DEBE MOSTRARSE COMO UN PROFESOR AMIGO.
    3- DEBE ENSEÑAR ATRAVEZ DE SUS PROPIAS EXPERIENCIAS VIVIDAS EN ESE CAMPO.
    4-DEBE HACER SENTIR ASUS ALUMNOS GENIOS.

    ASI DE ESTA MANERA LOGRAREMOS TENER GRANDES CIENTIFICOS QUE PRODUSCAN CIENCIA POR EL BIEN DE LA SOCIEDAD.

    JOHN ELKIN MATURANA , ESTUDIANTE DE LA U. T.P.

  10. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Estimado John

    Estoy absolutamente de acuerdo contigo. Especialmente lo que señalas como tercer punto, porque nadie puede enseñar desde lo que no es.

    Un abrazo,

    Benedicto

  11. Camela Hury Dice:

    Estimados interesados en la educación y la sociedad:
    soy estudiante en España, concretamente en una universidad de Barcelona(UB) y me gustaría comentares que aquí se está intentando emprender una “revolucion en educación” una revolución basada en las nuevas tecnologías aplicadas a la eduación , llamadad TIC. Yo estudio pedagogía, aun estoy en primer curso, pero los profesores nos hablan mucho de este aspecto y de como dicen en sus comentarios ” el papel del educador como guía y acompañante del alumno en su proceso de aprendizaje”. Solo quería comunicarles que aqu, al menos en la amyoría de los casos, ya se está enseñando a los profesionales de la educación a enseñar de esta manera, no de manera unidireccional.
    Muchas gracias, me despido con un saludo cordial
    Came

  12. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Sé de los esfuerzos y búsquedas que está haciendo España. Tengo excelentes relaciones con varios colegas de la Península y suelo compartir información con ellos.
    Me alegro de tu entusiasmo, lo más importante es que entiendas que las tics son solo una herramienta, bastante inútil por lo demás si no le ponemos planificación y significación.
    Un abrazo,

    Benedicto

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