
Mi estimado amigo Carlos Duarte ha publicado el siguiente artículo sobre la definición de objetivos de aprendizaje en la capacitación de adultos que, debido a lo interesante que lo encontré, me permito reproducir in extenso aunque con algunos comentarios míos al final:
“Para los que utilizamos la capacitación de adultos como componente de programas de optimización en el uso de recursos (es mi caso, en reingeniería y diseño de sistemas de costeo o de reducción de los mismos), una de las fases más difíciles es la de definición de los Objetivos de Aprendizaje. Normalmente tenemos claro adonde queremos llegar con un programa de capacitación, e incluso tenemos claro cómo diseñarlo y ejecutarlo, pero se nos hace dificil volcar ésto al papel. Y es necesario hacerlo porque todo programa exige un PLAN GENERAL Y DE SESIONES, en el que se detallen desde la justificación, los objetivos generales, los perfiles de entrada y salida, los temas nucleares, hasta el plan de sesiones (una por una, detalladas). Quizá la dificultad central en la definición es el pobre uso del idioma que orgullosamente ostentamos casi todos. Nos es indiferentes utilizar verbos cualesquiera sin acordarnos de que el verbo denota la acción, y no es lo mismo definir un objetivo con el verbo “adquirir” (reconocer y repasar hechos e informaciones) que con el verbo “adoptar” (utilizar la información en situaciones nuevas y concretas); sin embargo, utilizamos ambos con una soltura de cuerpo que espanta… y que inutiliza el mejor despliegue didáctico de capacitación.
Para los que sufren esta pesadilla obligada (el caso mío), les agrego a continuación un material utilizado en capacitación de adultos, y espero les sirva para orientarse y enfocar sus respectivas definiciones de objetivos de aprendizaje. El material no es de mi autoría, y se me transfirió durante el proceso de Certificación Internacional del ITC (International Trade Centre, UNCTAD/NNUU) en Sistemas de Gestión Empresaria. Personalmente, me ha servido de mucho en mis actividades de Consultoría, y desearía que ayudara a otros en este periplo de mejorar la calidad de vida y laboral de otras personas. Porque la cosa es haciendo, no hablando ni escribiendo.
¿CÓMO DEFINIR OBJETIVOS DE APRENDIZAJE?
El propósito o finalidad de la capacitación es de llevar a un grupo de adultos, de una situación de partida (que corresponde al perfil de entrada de los participantes en cuanto a sus conocimientos teóricos, prácticos, habilidades, destrezas y actitudes iniciales), a una situación nueva al terminar el proceso, logrando así que los adultos alcancen un nivel más elevado de competencias. Por ello es necesario que al diseñar una acción de capacitación, tengamos muy claro y exactamente definido el nivel de competencias que vamos a proponer en esta capacitación y que tracemos el camino para alcanzar dicho nivel de competencias.
Al momento de definir los objetivos, estamos frente a una tarea muy importante, porque el alcance y significado que les demos marcarán el tipo de resultado que alcanzarán las personas capacitadas, además el definir objetivos ayuda a aclarar el rumbo del proceso de capacitación en muchos aspectos:
Aclarar ¿hacia dónde vamos y cuáles son los nuevos conocimientos, comportamientos y procedimientos que los participantes van a adquirir al final de la acción de capacitación?
De acuerdo al tipo de objetivos se puede escoger mejor el más adecuado proceso de facilitación.
Los gerentes de capacitación, RRHH y los empleados de una empresa pueden juzgar a través de los objetivos, si una propuesta de capacitación responde a sus necesidades específicas o no.
Los objetivos ayudan a los futuros participantes a prepararse para la capacitación y a formular sus expectativas en cuanto a los alcances de la capacitación.
Reajustar el proceso de capacitación en el camino o al final de la capacitación, si ésta debe ser repetida.
Verificar si hemos alcanzado donde queríamos llegar, porque una capacitación eficiente es la que alcanza sus objetivos.
Los objetivos facilitan el proceso de evaluación, porque los resultados reales de la capacitación se pueden medir a través de los objetivos.
Para definir objetivos es necesario ponerse del punto de vista y en la perspectiva del participante. Esto es muy importante de tener en cuenta, porque muy a menudo observamos que al definir objetivos caemos en el error de definirlos como “intenciones” del facilitador de realizar en el aula, es decir qué es lo que el facilitador va ha realizar en el proceso, en lugar de definir qué es lo que el participante hará para aprender. También se observa a menudo una tendencia errónea a definir los objetivos como contenidos a tratar en la capacitación. Así frecuentemente encontramos frases como:
Hacer comprender a los participantes…
Aportar a los participantes los conceptos sobre…
Explicarles (a los participantes) la importancia de…
Brindarles (a los participantes) información sobre…
Se abarcarán los siguientes temas…(confusión de objetivos con contenidos).
La pregunta clave es ¿qué van a adquirir los participantes? ¿Qué nuevos comportamientos, procedimientos, habilidades y saberes van a ser ellos capaces de demostrar que dominan?
Podemos distinguir tres tipos de objetivos:
Objetivos cognitivos o conocimientos.
Objetivos procedimentales o destrezas, habilidades, “know-how”.
Objetivos comportamentales o actitudes.
Estos objetivos se definen en términos de: “Ser capaz de… seguido del verbo correspondiente.
Para ilustrar estos tres tipos de objetivos tenemos como ejemplo la siguiente lista:
Conocimientos (Saber)
Habilidades, destrezas (Saber hacer)
Comportamientos, actitudes (Ser)
Conocimientos (Saber):
Entender, Definir, Precisar, Retener, Nombrar, Identificar, Memorizar, Sintetizar.
Habilidades / Destrezas (Saber Hacer):
Controlar, Usar, Reparar, Actuar, Hacer, Cambiar, Leer, Interpretar, Diseñar.
Comportamientos / Actitudes (Ser):
Adaptarse, Sentir, Motivarse, Integrarse, Confiar, Interesarse, Relacionarse, Escuchar, Intercambiar.
En el momento de definir los objetivos de un programa de capacitación, se deben tomar en cuenta los tres tipos de objetivos, de modo que por lo menos se encuentren dos tipos de ellos en el diseño del curso, por ejemplo: “El participante será capaz de definir los estándares de calidad del producto “x” y de aplicarlos (los estándares de calidad) al momento de evaluar los productos, antes de la entrega al cliente”.
Quiere decir que durante cada sesión del curso o taller, se van a trabajar estos tres tipos de objetivos en una misma actividad, de manera que el aprendizaje del participante no se quede puramente en el nivel de puros conocimientos, o puras habilidades y procedimientos, o puros comportamientos. Los tres combinados se complementan apuntan al desarrollo integral de la persona.
Dos modelos que guían el diseño y la selección de objetivos son:
El modelo de Sacott & Jaffe (1989), con sus siglas en inglés SMART (Specific, Measurable, Atteinable, Realistic, Time bound, or Tractable, or Truthful). Lo que quiere decir que los objetivos deben ser: Específicos, Medibles, Alcanzables, Realistas y Tratables o Manejables.
El modelo de John John (1988), con sus siglas en inglés SPIRO (Specific, Performance, Involvement, Realism and Observable). Lo que quiere decir que los objetivos deben ser: Específicos, que demuestren un Alto nivel de desempeño y de Involucramiento (del participante), que sean Realistas y Observables.
Una vez que los objetivos generales de un curso o taller han sido definidos, se debe proceder a la definición de los objetivos específicos de cada sesión del curso. Es necesario que el conjunto de los objetivos específicos conduzcan todos juntos al logro del objetivo general. Se trata de una jerarquía de objetivos, que peldaño a peldaño llevan a lo alto de una grada, donde se encuentra el objetivo general.
Por ejemplo, para un taller sobre “Capacitación de Capacitadores”, el objetivo general y los objetivos específicos pudieran ser los siguientes:
Objetivo General: Los participantes serán capaces de ejecutar procesos de capacitación empresarial, de desarrollar sus competencias de gestión de la facilitación y del proceso educativo, siguiendo los principios y estrategias de una metodología participativa.
Objetivos Específicos:
Planificar, diseñar, desarrollar e implementar talleres y cursos.
Definir los principios de la metodología participativa.
Manejar el grupo de participantes.
Dirigir el proceso de enseñanza – aprendizaje en el aula.
Desarrollar habilidades de comunicación, de escucha y de relaciones interpersonales.
Ser líder democrático.
Ser organizado, puntual.
Ser coherente entre lo que dice y hace, etc.
¿Ven que fácil es? Y sin embargo, y pese a casi 10 años de experiencia en estas materias… me sigue costando horrores definir los Objetivos de Aprendizaje. Que les aproveche.
Carlos Duarte M.
Sin lugar a dudas, el texto que nos comparte Carlos es útil para todos quienes nos dedicamos a la Educación, no solo a la Educación y Capacitación de adultos, sino que a todas los niveles de la Enseñanza, desde preescolar a postgrado, porque rl gran tema de fondo aquí es la planificación, una herramienta tan útil, tan necesaria, tan práctica pero, a la vez, tan desdeñada por los docentes y que termina convirtiéndose en letra muerta en algún archivo que nadie lee.
Hoy día hay métodos de planificación extraordinariamente eficientes y fáciles de usar, personalmente he adoptado el Modelo T, de Martiniano Román, que me permite planificar clase a clase sin demorar demasiado el trámite “de escribir” el documento. Pero no importa cuál sea el modelo elegido, lo que importa es que sea útil para guiar la clase. Una buena planificación parte por una clara definición de objetivos y ese es el valor que asigno al trabajo de Carlos, el detener su mirada, desde el mundo de la Empresa, sobre un acto de profundo valor pedagógico.
Finalmente, yo agregaría en forma necesaria, urgente e ineludible las prácticas metacognitivas entre los objetivos procedimentales porque son muy útiles para mejorar la calidad de los aprendizajes.
Un buen aporte de mi amigo Carlos Duarte. A él y a todos aprovecho de contar que el próximo número de la Revista Iberoamericana de Educación de la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI, estará dedicado a la Educación de Adultos.
prof. Benedicto González Vargas
Miembro de Atinachile







Mayo 8, 2007 a las 1:51 pm |
Es indiscutible la importancia de tener definidos unos objetivos claros que nos ayuden a planificar nuestro trabajo.
A mí también me ha sorprendido gratamente que este tema sea tratado desde el punto de vista de la capacitación en el mundo de la empresa, donde a veces parece que se soslaya el tema pedagógico.
Agradecerte también, la información sobre el nuevo número de la Revista Iberoamericana de Educación. Me voy a hacer eco de la noticia.
Un abrazo.
Mayo 8, 2007 a las 2:32 pm |
Soy yo quien agradece tus palabras.
La verdad es que es un tema muy interesante el de la Educación de Adultos, al que no he podido dedicarle el tiempo necesario, pero me pareció tan interesante el post de Carlos, que no pude dejarlo pasar.
Un abrazo y felicitaciones por tu página.
Benedicto
Septiembre 5, 2007 a las 3:01 pm |
Muchas veces la evaluación no solo tiene que ver con el modelo institucional sino con el estilo de enseñanza del docente, es decir si es un docente autocratico, por lo general los modelos de evaluación van a ser ” matar”, con la idea de que nadie pase la prueba, poner “cascaras de banano ” para que se enreden los participantes, es una forma de demostrar poner sobre los demás, este individuo se torna violento, en las mediciones, hasta perfeccionista. Además aunque existan Reglamentos de evaluación el que sobresale es que estable el mismo docente autocratico.
Septiembre 27, 2007 a las 6:58 pm |
Que metodologia se podria utilizar para hacer una capacitación financiera a adulttos de estdratos 2y3 y emigrantes en elexterior.
mcuhas gracias.
Septiembre 29, 2007 a las 12:39 pm |
Hola, Leonel,
Claramente: Ese tipo de docente, ese tipo de metodología y ese tipo de evaluación, no sirven para nada. Es un modelo que debe desterrarse porque, aunque formalmente ya en ningún país se admite, sabemos que la práctica sigue funcionando y con mayor fuerza en la educación superior.
Agradecido de tu comentario,
Benedicto.
Septiembre 29, 2007 a las 12:42 pm |
Estimada Claudia
En el mismo artículo queda claro que no soy yo especialista en este tema. Sin embargo, podría darte una manito si tuviera más antecedentes.
En todo caso, creo que Carlos Duarte, a quien menciono en el artículo como auitor del texto y dejo un hipervínculo a uno de sus blogs, es la persona más indicada para responderte.
Gracias por tu confianza,
Benedicto
Marzo 22, 2008 a las 2:01 pm |
Considero que para realizar cualquier trabajo por simple que sea hay que trazar el objetivo que se desea alcanzar. Para mí, el objetivo es la meta o el principal propósito que se quiere tener u obtener sobre un trabajo. Estoy totalmente de acuerdo en que el saber, el saber hacer y el saber ser se desarrollen dentro de los objetivos educativos.
Al igual que Leonel, considero que los educadores somos quienes tenemos que dar lo mejor de nosotros para mejorar la educación de nuestros pueblos, sin importar lo obsoleto que suele estar nuestro currículum universitario.
Marzo 24, 2008 a las 7:37 pm |
Estimado Yohanis
Concuerdocontigo en que nada se puede hacer si no hay docentes comprometidos de veras con el cambio.
Las instituciones oficiales (gobiernos, ministerios, superintendencias, facultades,etc.) suelen ir a la retaguardia de los cambios. Por eso yo no espero soluciones caídas del Olimpo, sino que creeo firmementeen el trabajo de base, en lo que hacemos en el aula.
Un abrazo,
Benedicto
Abril 6, 2008 a las 2:50 am |
Este artículo nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene la definición de los objetivos de aprendizaje en el aula y cómo, a través de la planificación de los mismos se garantiza que los estudiantes logren aprendizajes significativos. El docente debe tener presente que en el diseño de sus clases se cumplan estos tres tipos de objetivos: cognitivos, procedimentales y actitudinales, para garantizar que el proceso enseñanza y aprendizaje sea integral. Sólo cuando se establecen objetivos bien definidos podemos estar en capacidad de evaluar resultados y en educación, esto es fundamental.
Abril 14, 2008 a las 5:01 pm |
Estimado Edgardo,
Plenamente de acuerdo. Lamentablemente he visto a muchos docentes que no planifican sus clases y que, por ello, no se plantean objetivos a alcanzar. Es necesario insistir siempre sobre este importante tema.
Gracias por tu comentario,
Benedicto
Septiembre 2, 2008 a las 7:48 pm |
Interesante . La forma contundente de analizar un vedadero problema por el que atravezamos los formadores, sinceramente te felicito amigo, pero debemos dejar a un lado todo tipo de inmediatismo, pragmatismo y conformismos, debemos empezar a planificar que es la mejor herramienta dentro del proceso enseñanza aprendizaje para que de esta manera los contenidos respondan verdaderamente a los objetivos y a su vez, estos objetivos me permitan evaluar los logros de aprendizaje.
Muy bien estaremos atento a tus investigaciones
Ecuador en la línea
Octubre 17, 2008 a las 11:22 am |
Estimado Wilson
Agradecido de tus amables palabras. Suelo volver a retomar los temas ya vistos cuando tengo algo nuevo que aportar, espero que sea el caso de este tema que es tan necesario para la igualdad de oportunidades en nuestro continente.
Un abrazo,
Benedicto
Enero 22, 2009 a las 3:00 am |
Agradecienda por la lectura compartida, todos los formadores, deberiamos de intertar poner en practica, de manera que si lo hacemos de manera constante, los resultados seran favorables para nuestros estudiantes. Ud. comenta sobre la revista Iberoamericana de educacion, por favor me puede facilitar su pagina WWW.
Gracias de antemano
Enero 24, 2009 a las 3:10 pm |
Gracias Mayte, por tu comentario.
La Revista Iberoamericana de Educación se encuentra en http://www.rieoei.org/presentar.php , hay un enlace permanente en el blogroll de este blog (el recuadro a la derecha). Respecto de la publicación, como es desde hace casi dos años, deberás buscarla en el buscador que tiene la web de RIOEI.
Gracias,
Benedicto
Marzo 14, 2009 a las 6:06 pm |
tu articulo me sirvio para realizar un trabajo
Abril 15, 2009 a las 3:54 am |
Apreciada Mónica. Tus palabras le dan sentido al tiempo invertido en este blog.
Agradecidos Saludos,
Benedicto
Mayo 8, 2009 a las 10:56 pm |
Estimado Prof. González:
Este tema de la educación de adultos tiene, a mi modo de ver, dos vertientes muy interesantes: la primera dirigida hacia la educación formal, donde los objetivos generales de la formación obedecen, en la mayoría de los casos, a planes y políticas públicas, definidas por los ministerios competentes en el diseño curricular de la educación superior. Mientras que el segundo, se dirige hacia la educación igualmente de adultos, pero que en su gran mayoría, no tienen tan siquiera una educación media diversificada apropiada y que terminan en el medio laboral arrastrando grandes deficiencias de formación que luego tiene que ser provista o compensadas por los empleadores, en su mayoría del sector privado.
En este segundo punto es donde quisiera hacer especial énfasis, porque la definición de los objetivos de formación para estas personas, a la vez de satisfacer las necesidades del “saber hacer” y del “querer hacer” del individuo, tienen que estar dirigidos a la satisfacción de las necesidades específicas de la organización que los desea y necesita formar.
Es en este último aspecto donde me surgen las dudas en cuanto a la definición de los objetivos de formación se refiere, a la hora de diseñar un curso o taller de formación: ¿debemos definir los objetivos de formación o capacitación, relacionados con la creatividad, capacidades de comunicación, capacidades para actuar, etc. etc., o debiéramos más bien definir los objetivos de formación en función de lo que el hombre ha de alcanzar por medio de su desempeño laboral, en beneficio de la organización?
Mayo 12, 2009 a las 3:22 am |
Estimado Carlos
Gracias por tu interesante pregunta, he trabajado con adultos, aunque no soy un experto en educación ni capacitación de adultos, por lo tanto mi respuesta va más desde la intuición que desde la teoría más aceptada.
Creo que si una determinada organización decide capacitar a su personal para responder a las necesidades de su institución debe diseñar un programa de estudios que combine adecuadamente ambas esferas. Creo firmemente que las empresas ganan más con personal calificado capaz, además, de aportar competencias comunicativas, creativas, de liderazgo y gestión, que meros repetidores de movimientos o fórmulas de hacer.
En el mundo moderno se requieren cada vez más capacidades comunicativas, la Era de la Revolución Industrial ha acabado y estamos en la Era de las Comunicaciones, en la Sociedad de la Información, un funcionario capacitado, por ejemplo, para rastrear, detectar, adaptar y utilizar la información de la red de manera novedosa y creativa, es un plus que las organizaciones no debieran dejar de lado.
Saludos,
prof. Benedicto González Vargas
Julio 15, 2009 a las 2:06 pm |
Buen dìa Profesor Benedicto, tengo particular interès en lo referente a Objetivos de Aprendizaje, especificamente los referidos a la metodologia empleada en Mision Cultura, Venezuela. Este es un convenio entre el Ministerio de la Cultura y la Universidad Experimental Smon Rodriguez, quisiera de bibliografia que comenten como se redactan estos objetivos, defincon, en conclusion material que permita comparar y visualizar ejemplos. En este caso los objetivos son redactadaos por los estudiantes (activadores, en la elaboraciòn de sus Proyectos de Aprendizaje.
Saludos, gracias por su atenciòn.
Julio 19, 2009 a las 5:17 am |
Estimada Griselah, ignoro lo referido a Misión Cultura, de Venezuela, ya que vivo y trabajo en Chile, si encuentro algo, lo compartiré en este blog.
Saludos,
Benedicto
Noviembre 25, 2009 a las 8:38 pm |
hola la lectura es muy interesante ya que nos da una orientacion en cuanto a las capacitaciones que debemos llevar, tambien nos hayuda a forfarnos como personas y a llevar una diciplina