Educación y Emprendimiento: Enseñando a negociar


Leo en la Revista Aula Creativa de este mes, en su edición impresa, (1) un excelente artículo, como todos los que presenta esta publicación chilena especializada en primer ciclo básico. En efecto, se hace cargo de una de las habilidades más necesarias para la vida, para establecer relaciones armónicas con el entorno social y para, por qué no decirlo, vivir en paz (y feliz): La habilidad para negociar.
La Negociación entendida, eso sí, como la búsqueda del reestablecimiento de equilibrios y en ningún caso como la imposición abusiva de un criterio por sobre otro

Según esta revista “negociar es una habilidad valiosa y necesaria de desarrollar en los niños desde que son pequeños” porque, según agrega, “al aprender a negociar, ellos mejoran su autoestima, aumentan la confianza en sí mismos y desarrollan sus habilidades sociales”.
En mi opinión, es imposible no estar de acuerdo con las aseveraciones anteriores, porque todos hemos visto cómo la falta de esta habilidad suele generar conflictos de todo orden, violencia física y psicológica, que tanto daño hace a los niños en formación y que termina forzosamente estigmatizando a algunos alumnos como “casos problema”.
Además, no puedo olvidar que en una verdadera Educación para el Emprendimiento, las habilidades sociales son urgentes y necesarias porque tienen que ver con el éxito en la vida de los estudiantes. Hay un tema de autonomía, de responsabilidad, de colaboratividad y de democratización muy fuerte en el desarrollo de esta habilidad social.
Por otro lado, para negociar es necesario mejorar la argumentación, ser creativo e innovador en la solución de conflictos, estar disponible para escuchar y dispuesto a intervenir para implementar un beneficio social útil a él, pero también a los demás.
Hace varios días, debido a un artículo de Carlos Duarte relativo a las redes sociales, se me gatilló la necesidad de investigar cómo esas redes sociales, claves en el mundo moderno, en el Emprendimiento y en la vida laboral, deben levantarse sobre sólidos cimientos que forzosamente han de forjarse en la niñez y, por ello, al alero, guía y ejemplo de la escuela y los docentes.
No me imagino demasiadas cosas más útiles que enseñarle a los niños a resolver conflictos. Pero esa enseñanza ha de ser práctica y significativa, pero nunca improvisada. Tal vez el “suceso” específico que gatille la intervención docente nunca estará previsto, pero la sistematización de la intervención negociadora ha de ser rigurosamente planificada por el profesor, veamos cómo:
a) Que los estudiantes sean capaces de reconocer la existencia del conflicto y, más aún, que se reconozcan ellos dentro del conflicto.
b) Que el respeto, la veracidad, la honestidad y la lealtad son normas intransables.
c) Que ambas partes (o todas las partes, si son más de dos) deben expresar con claridad argumentativa sus posturas.
d) Que hay tener capacidad de escuchar.
e) Que a partir de esa capacidad de escuchar, de la reelaboración de las ideas del otro, del grado de empatía que sea posible adquirir, habrá que acotar el problema y definirlo con precisión (sólo ahí, no antes, porque otra cosa sería prejuicio).
e) Que es necesario aportar toda la creatividad y buena voluntad pra llegar a un acuerdo amable por todas las partes, en que nadie se sienta perdedor y donde las ideas de soluciones fluyan como una “lluvia de ideas”.
f) Que hay que comprometerse a implementar la mejor solución y que si ésta, honestamente no se encuentra…
g) …hay que pedir ayuda y buscar un mediador (uf, otro temazo para los docentes).

A veces siento que el destino nos carga la mano con tantas responsabilidades modélicas que tenemos los profesores. Pero no nos podemos dejar llevar por lo abrumador de la tarea, sino por el entusiasmo y responsabilidad de hacerlo bien.

NOTAS:
(1) La edición virtual no muestra los artículos recientes.

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Habilidades Sociales ¿Pueden enseñarse? Una clave de la Educación para el Emprendimiento.

prof. Benedicto González Vargas
Miembro de Atinachile

3 comentarios para “Educación y Emprendimiento: Enseñando a negociar”

  1. Carlos Duarte M Dice:

    Benedicto:
    Enviado por Carlos Duarte el 23/05/2007 a las 09:58 AM

    Benedicto: muy bueno. Revisa tu correo interno.

  2. Manuel Gross Dice:

    Negociar por intereses y no por posiciones
    Enviado por Manuel Gross el 24/05/2007 a las 03:53 AM

    Estimado Benedicto:

    Mis sinceras felicitaciones por poner sobre la mesa este tema de la negociación como parte de los contenidos “útiles para la vida en sociedad” que debe enseñarse a los estudiantes. Comprendo el espíritu que te anima, con el que concuerdo plenamente. Sin embargo, hay un error, posiblemente inadvertido, en la letra c) de tu propuesta, donde se indica que las partes deben expresar con claridad sus POSTURAS. El error está en usar la palabra postura, porque el espíritu de tu artículo indica que debiste usar la palabra INTERESES.

    Esta negociación por intereses es la forma más eficiente de negociar (conocida como el Método de Harvard) con el que es fácil llegar a acuerdos de ganar-ganar.

    En cambio, usando el método de las posiciones o posturas, generalmente se consiguen sólo soluciones de ganar-perder o, en el peor de los casos, de perder-perder.

    Una rápida búsqueda en Google, con la expresión “negociacion por intereses” me da los más de 800 resultados mostrados aquí.

    Cordialmente,

    Manuel

  3. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Agradecido del comentario y del aporte
    Enviado por Benedicto el 24/05/2007 a las 11:04 AM

    Estimado Manuel

    Se agradece tu comentario y por cierto, acojo tu corrección. Voy a cambiar la palabra en comento en el post, pero para que este comentario no pierda sentido voy a ponerla de otro color.

    Un abrazo y un agradecimiento sincero,

    prof. Benedicto González Vargas

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