
En nuestra sección de Opiniones sobre Educación, me ha parecido importante publicar esta entrevista que tiene casi diez meses pero que, sin embargo, no ha pasado de moda y, muy por el contrario, habla de muchas cosas importantes que vale la pena tener en cuenta.
Por eso los invito a leerla y comentarla
(entrevista a Luz María Budge, publicada por Aula Creativa) en noviembre de 2006.
En esta oportunidad entrevistamos a Luz María Budge, decana de la Faculktad de Educación de la Universidad Finis Terrae, quien tiene una amplia experiencia en el quehacer cotidiano de las escuelas de sectores desfavorecidos de nuestro país
En nuestra sociedad, a la escuela se le pide que asuma la educación integral de los niños y jóvenes, ¿cómo pueden enfrentar los profesores una demanda tan importante?
La mejor manera es explicitando a los padres aquellos aspectos que deben cubrirse en un mismo sentido en el hogar y en el colegio. Cuando las metas educativas son compartidas, los profesores deben distinguir las áreas en que se requiere apoyo de la familia e intencionar que se trabaje. La demanda para los profesores está en trabajar con un grupo, pero sin olvidar que cada niño es un individuo en sí y con un entorno único. Ese trabajo personalizado se hace manteniendo un contacto y siendo sistemático y transparente en las comunicaciones.
Sabemos que el tema de la familia es central en su quehacer educativo y por eso queremos conocer sus ideas acerca de cómo se incorporan los padres a la escuela
No imagino a un profesor que no conozca los nombres y realidades de sus 45 niños más allá de fines de marzo. Abril sería para conocer los casos más difíciles y proponerse metas y estrategias para modificar lo que se necesite. Mayo se usa para seguir el mismo camino con el resto de los padres y para ir chequeando progresos y así en adelante. Las reuniones generales son informativas, breves y siempre tocan un aspecto de interés para los padres, como por ejemplo, ¿cómo se enseñan las tablas de multiplicar? o ¿Para qué importa enseñar a pintar dentro del margen? A las familias se las invita a cosas entretenidas, breves y distintas cada vez. A los padres se los trata individualmente, ya sea por teléfono, mail o libreta de comunicaciones. Lo que importa es que sientan que el colegio y ellos están aliados buscando lo mejor para sus hijos.
En estudios e investigaciones recientes se concluye que hay escuelas que aunque están insertas en sectores desfavorecidos obtienen buenos resultados ¿cómo cree Ud. que se logra eso?
Con mucho trabajo para compensar el déficit de capital cultural, reglas muy claras para padres y alumnos, explicitando que la meta del colegio es lograr que los niños aprendan; optimización del tiempo, que no se pierda ni un minuto; ambiente limpio, ordenado, acogedor, estructura en todo orden de cosas; consecuencias claras para lo bueno y lo malo, o sea, incentivos y castigos proporcionales, oportunos y consecuentes; discriminación positiva (premiar públicamente a las familias cuyos hios tienen 100 % de asistencia, por ejemplo); profesores comprometidos con logros de resultados, profesores competitivos consigo mismos y cohesionados para trabajar en equipo. Un director con fuerte liderazgo pedagógico, mucha autonomía y que genere un espíritu ganador.
Cuál cree Ud. que es el perfil del docente que requiere actualmente el sistema escolar?
Un profesor muy convencido de la importancia de formar a los niños pensando en el tipo de adultos que el proyecto educativo busca que sean, me parece vital formar hábitos de vida que le permitan estudiar y convivir armónicamente, siento que debe ser un profesor inquisitivo y que fomente la curiosidad, que le preocupe el desarrollo del pensamiento lógico y que use el conocimiento para entregar un bagaje cultural sólido que permita a los niños tener referentes para asociar, comparar, clasificar, inferir, etc.
Actualmente, se habla de capacitación continua de los docentes. Según su experiencia, ¿esto asegura un cambio en sus prácticas?
No necesariamente, la mejor capacitación es aquella que responde a las necesidades de los niños y que el profesor siente que es un aporte a su desempeño. La capacitación continua es útil en la medida que vaya mostrando nuevos caminos hacia resultados, no sirve la capacitación en teoría ni las que acumulan conocimientos sin entregar las destrezas para aplicarlos. Las prácticas docentes cambian y mejoran cuando existe supervisión constante, cuando hay retroalimentación técnica, cuando hay observación de clases y cuando hay maneras de vincular lo que se hace con los resultados de los alumnos.
Pensando en que los niños que ingresan hoy al sistema escolar serán adultos alrededor del año 2020, ¿cómo piensa Ud. que se debe responder a través del currículum escolar a los desafíos del mundo al que se enfrentarán?
La respuesta anterior se refiere a las competencias que los docentes deben tener para formar las mismas competencias en sus alumnos, el currículo debe intentar organizar los contenidos de manera de poder entregar valores trascendentales, competencias fundamentales, básicas e instrumentales. El currículo escolar se acompaña de Internet, televisión, entornos sociales diversos, globalización cultural y estos elementos no pueden desconocerse, se debe trabajar para potenciar lo que puedan aportar.







Noviembre 3, 2007 a las 3:09 pm |
Considero muy importante el contenido de esta entrevista, pues a pesar del desarrollo de las TICs, que muchos piensan que lo pueden todo y se lo está diciendo un profesor categorizado en Informática, estimo que el docente, aunque en estos nuevos tiempos no se considera el centro de la clase, pero si debe cumplir con una función educativa que le permita al educando, si es un buen docente, mirarse en ese espejo y ser un hombre que sea capaz de poder vivir en una sociedad que la ayude a desarrollarla.
Noviembre 13, 2007 a las 12:30 am |
Estimado Guillermo:
Agradezco tu comentario y, por cierto, coincido contigo, por eso lo publiqué y me alegré mucho de que el sitio de la revista de Educación de los Estados Iberoamericanos enlazara este texto.
Un abrazo a la distancia,
Benedicto
Diciembre 10, 2007 a las 4:54 pm |
Encuentro muy interesante el artículo y estoy de acuerdo con la mayoría de las afirmaciones.
No concuerdo sin embargo en que la autora encuentre natural que un profesor atienda a 45 alumnos. Como docente jubilada, creo que ese número de alumnos es excesivo.
Para que un profesor pueda realmente educar, mi opinión es que el número de alumnos no debe exceder de 35 .
Como un comentario adicional me permito decir que se quiere que ingresen a las Universidades a estudiar Pedagogía los mejores elementos, los sueldos deben ser adecuados a un profesional de categoría. Hay países en que socialmente están sobre los médicos,arquitectos, etc. ,porque están formando seres humanos.
Atentamente Adriana
Noviembre 3, 2008 a las 6:26 pm |
NO ME GUSTO NO ES MI TIPO DE COSAS DIGO YO NO SE USTED PERO ES SUPER MALO
Diciembre 27, 2008 a las 8:21 pm |
Estimada Adriana, gracias por tus palabras, estoy de acuerdo contigo. Con respecto a lo de los 45 alumnos, es la cantidad de alumnos que hay en las aulas chilenas y no se ve cómo cambiar aquello.
Un abrazo,
Benedicto
Diciembre 27, 2008 a las 8:22 pm |
Licina, la verdad es que no entiendo tu comentario. No sé qué es lo que no te gustó.
Benedicto