Educación y Emprendimiento: seamos revolucionarios de verdad

ampo.jpg

El Emprendimiento es un fenómeno de orden cultural que incluye comportamientos, valores, creencias y sobre todo, formas de ver el mundo que se actualizan en una propuesta de intervención en el entorno para generar utilidad y bienestar social para la colectividad en la que uno se encuentra inserto.

En cierto modo, como dice Fernando Dolabela, el Emprendedor es una persona que se ha convencido que él puede hacer algo útil para cambiar el mundo, desde una perspectiva innovadora, social, solidaria y colaborativa. Transmitir estos conceptos a nuestros estudiantes es de una importancia crucial, no sólo para ellos como individuos y sus familias, sino por el potencial que ello representa para el desarrollo de nuestro país.

La educación, como muy bien dice mi amigo Camilo Herrera,se ha ido quedando anquilosada en formas de enseñar antiguas, en esquemas (incluso mentales) que ya están más que superados. Nuestra escuela no puede seguir tendiendo a un tipo de clases poco creativas, donde el docente transmite verdades y todos deben aprenderlas desde la uniformidad y la falta de creatividad. Esa educación, útil y necesaria para la época de la Revolución Industrial, ya no sirve en el mundo cambiante y globalizado en que nos encontramos. Es casi una estafa enseñar transmitiendo una mirada que ya no es útil para vivir.

Una Educación para el Emprendimiento es una enseñanza en libertad, es abrir puertas y ventanas para desplegar los talentos de nuestros estudiantes, todo ello vinculado con una fuerte motivación y una sólida formación valórica, que nos asegure que el comportamiento ético, la solidaridad y la responsabilidad social no serán sacrificados ante los afanes personales de lucro y reconocimiento.

Hoy en día varias universidades en Chile y el extranjero se han dado a la tarea de planificar cursos, estrategias, metodologías y diversos haceres académicos al respecto, pero la educación secundaria sigue repitiendo las viejas fórmulas, transmitiendo a nuestros estudiantes una falsa idea de seguridad asociada a las carreras universitarias y, lo que es peor, cortando las alas creativas de nuestros alumnos. Nuestra mirada hacia atrás, hacia el mundo que se desvanece.

La noble tarea de enseñar vinculada a un concepto de Educación para el Emprendimiento adquiere, entonces, una importancia capital porque es la oportunidad que tenemos los docentes para saldar la deuda que hemos ido acumulando con generaciones y generaciones de jóvenes que no han encontrado en los conocimientos que les entregamos las herramientas adecuadas para su desarrollo social, académico y laboral.

Es curioso, pero este concepto que parece tan vinculado a la empresa, al capitalismo y a todo aquello que, mal entendido, puede ser lo más distante de las nobles aspiraciones de muchos docentes, es en sí mismo, un concepto revolucionario y tremendamente democrático, porque busca desarrollar capacidades y talentos para que cada quién construya su propio destino trascendiendo los lastres y estigmas sociales que tanto daño hacen a las sociedades latinoamericanas.

Es un concepto tan revolucionario que puede llegar a cambiar la vida de nuestros estudiantes y la de su entorno, porque los hará vincularse con la realidad, con los dolores y problemas que manifiesta y les permitirá tener una mirada creativa que posibilite intervenir para resolver, con espíritu solidario, demócrata y colaborativo.

¿Cómo no va a ser eso una revolución verdadera? ¿Cómo los profesores no van a motivarse de poder tener, quizás por primera vez, una verdadera revolución en sus manos que puede cambiar el mundo para bien y con altas posibilidades de éxito?

Ha llegado nuestra hora: Seamos revolucionarios de verdad.

prof. Benedicto González Vargas

Temas relacionados:

Emprendimiento y Educación: una alianza urgente e ineludible
Aportes para la implementación de una Educación para el Emprendimiento

4 comentarios para “Educación y Emprendimiento: seamos revolucionarios de verdad”

  1. Jorge Dice:

    Profesor

    No sabe cuanto me gustaria ser revolucionario como ud. dice, pero no se puede. En la escuela donde trabajo, en la comuna de Quilicura en Chile, incluso cuando tenemos cursos de capacitacion o hay visitas el sostenedor nos llama la atencion en publico si hacemos preguntas impertinentes. La Jefa tecnica, que hace algunos años gano un premio en el mineduc, nos trata como si no supieramos nada y todo se vuelve presion y ordenes.

    No hay espacio para innovar, solo para hacer lo que nos dicen.

    (Mi nombre no es orge, ud. entiende…)

  2. Enrique Meza Dice:

    Estimado Benedicto…

    Enviado por Enrique Meza el 27/11/2006 a las 04:02 PM

    En primer lugar quiero decirte estimado amigo, que valoro mucho tu vocación, estudio, sacrificio y trabajo en esa hermosa misión en la que intentas de la mejor forma, contribuir para educar mejor y sacar adelante, por amor, ala docencia y al hombre, a nuestros niños de Chile, de la mejor forma, según tus muy respetables ideas, sobre las que muy razonablemente buscar´alcanzar dicho objetivos. Valoro también tu entrega, por tan nobles ideales, por lo que sin duda siento hacia tí, gran respeto y admiración, por lo que te escribo en forma muy sincera.

    No obstante ello, estoy convencido por lo que he estudiado sobre el tema, ésto del famoso emprendimiento, tan de moda en estos tiempos de crecimiento y desarrollo y de distribución de ingresos tan injusta, sobre lo que se hace poco o nada por mejorar, no funciona y no pasa de ser un volador de luces, que aplican algunos como una forma de mantener este injusto sistema, que no dudo tiene, una vez más sus días contados, quizás por excesiva avaricia o ambición de los que lo manejan y disfrutan.

    El emprendimiento no es revolución, es “la nueva pomada” de los ricos y los políticos neo socialistas para vender el capitalismo, en forma suave, para que se les note poco, que se pasaron al frente. No es más que eso. Eso creo amigo.

    Los vendedores del famoso emprendimiento son verdaderos vendedores de ilusiones, venden cualquier cosa y convencen a cualquiera de los maravillosos atributos de aquellos valores, antivalores e intangibles que se proponen convencer a poblaciones, normalmente poco preparadas que absorben esos mensajes y comprar esos paquetes de ilusiones que muy lamentablemente nunca alcanzarán.

    Un buen ejemplo de todo ésto es el Kino, el Loto y otras ventas de ilusiones, que compra masivamente la gente, que por supuesto según las leyes de las probabilidades no se va sacar el Kino o Loto, por lo que en el fondo pagan impuesto, en forma voluntaria, hacen cola para pagar, dándose nuevamente la paradoja que pagan más los que ganan menos, por ignorancia, por supuesto.

    El concepto de emprendimiento se lo adorna muy bonito, pero se trata de hacer pequeños empresarios, hombres de negocios, para que sirvan al sistema, en forma independiente. Hagan el trabajo sucio, pasen su factura y chao, como tan bien dice la Coca Cola, que no tiene embotelladoras en ninguna parte del mundo. El trabajo sucioi lo hacen otros, a su suerte, sin más.

    Este cuento del emprendimiento lo insertan por supuesto bajo el concepto de darle a todo el mundo iguales oportunidades, según sus talentos hacerse rico y complicar por esta vía un poco más la vida a sus semejantes, en este modelo de sociedad capitalista, individualista y egoísta, en la cada uno trabaja, solo para su santo, digamos.

    Yo creo que es muy cierto que la educación debe preparar a nuestros jóvenes para el futuro, para enfrentar lo que viene, que no necesariamente va a ser más de esto. Más de lo mismo. No sabemos lo que viene, por lo que habría que prepáralos para enfrentar un mundo desconocido, en realidad, no exento de problemas nuevos y quizás distintos para todos.

    Así, creo que en primer términos debemos preparar a nuestros jóvenes para que desarrollen ideas para cambias el mundo, la sociedad hacia cualquier modelo más justo, solidario y realmente participativo para todos y no para asumir este sistema que hace agua por todos lados, si lo miramos desde la perspectiva de las grandes mayorías nacionales y no desde los privilegios de unos pocos que hoy se ubican en el sector público y privado.

    Así quizás, si se trata de preparar a nuestros niños para lo que viene, creo que en una de esas nuestras escuelas públicas municipales y particulares subvencionadas, bien podría ser
    Ya escuelas militares, para que nuestros niños se preparen y aprendan a defenderse en la próxima, cuando nuevamente nos vengan y les vengan a matar, para defender intereses y privilegios, situación que considero va a volver a ocurrir muy lamentablemente en un futuro no muy lejano.

    No me parece mal que vamos enseñando desde ya, a los pobres de Chile, que son muchos más por lejos, que desarrollen el emprendimiento de la defensa personal, porque creo será una herramienta que van a necesitar, quizás en forma muy probable, muy lamentablemente, pero así será. Eso creo.

    Atentos saludos,

    Enrique Meza L.

    Chile – unos pocos ganan mucho, con el sacrificio de tantos.

  3. prof. Benedicto González Vargas Dice:

    Comprenderás que no puedo

    Enviado por Benedicto el 27/11/2006 a las 05:08 PM

    estar de acuerdo contigo.
    Y curiosamente las razones son muy parecidas a las tuyas. Sin embargo yo veo en esta nueva forma de hacer las cosas una oportunidad que debemos aprovechar. El nuevo mundo se está construyendo a través de contactos y redes de apoyo, de colaboratividad y de una participación social impensada hace sólo un lustro.
    Nuestra educación no está preparando para el mun do moderno, que puede gustarnos o no, pero que existe y los docentes tenemos la obligación de hacernos cargo de ello.
    Sin embargo, nada más democrático que la posibilidad de colaborar y aportar sin importar el origen social, sólo a base del talento creativo puesto a disposición de la comunidad.
    Indudablemente, desde tu perspectiva, ello no es posible, porque el emprendimiento requiere de fuertes dosis de optimismo y autoconfianza, dos formas de enfrentar la vida que en tu análisis están ausentes, aplastadas por un determinismo que ya se lo hubieran querido los griegos hace milenios.
    No quiero ni pretendo hacerte cambiar de opinión, pero desde mi punto de vista, tengo el deber moral de preparar a mis alumnos para el mundo que viene. Ojalá sean emprendedores y lo cambien para bien, pero no quiero recibirlos en unos años más quejándose de que mis clases de lenguaje, de escritura, de redacción, los conocimientos que les aporté sobre comunicación y medios masivos no les sirvieron para nada.
    Tal vez aprender a dar una opinión fundada a través de la web les sirva sólo para desahogarse, pero eso ya es mejor que dejarlos con los balbuceos orales y el analfabetismo digital que varias generaciones de jóvenes sufren hoy.

    Un abrazo,

    prof. Benedicto González Vargas

  4. Enrique Meza Dice:

    Estimado Benedicto…

    Enviado por Enrique Meza el 27/11/2006 a las 09:37 PM

    Todo me `parece muy bien estimado amigo, creo que hay que preparar en todo eso y más, solo que digo en el contexto.

    Y el contexto, objetivamente es mucha miseria, en Chile y en el mundo, es por muy lejos lo que más hay.

    Personalmente soy muy optimistas sobre mis posibilidades y oportunidades, pero a la vez tengo claro que no son para nada las de todos, o los de la mayoría, por mucho estudio y preparación que le pongan.

    Los agudos problemas que enfrente el hombre, muy lamentablemente corren por otro carril. por supuesto que eso que llaman democracia, como la que tenemos aquí, da también para todo tipo de excesos, que no son precisamente democráticos.

    Muchos saludos, Enrique.

Escribe un comentario