Roberto Matta Echaurren: un poeta desconocido

Septiembre 25, 2006

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Hace pocos días atrás, en su edición 206 del 18 de agosto pasado,1 Gonzalo Contreras a través de la Revista de Libros de El Mercurio presentó al público chileno una primicia de impacto mundial: a fin de año aparecerá un nuevo tomo de la antología Poesía chilena desclasificada, y en ella aparecerá una serie de poemas de nuestro muy universal Roberto Matta.

Pintor notable, que hizo casi toda su carrera plástica y su fama en Europa, Chile siempre lo vio a la distancia y sólo en contadas ocasiones tuvimos la oportunidad de tenerlo cerca. Felizmente, tras el retorno de la democracia, en el año 1990, se le concedió el Premio Nacional de Arte, algo que su fama universal reclamaba demasiado en nuestra conciencia nacional y era menester resolver pronto, puesto que nuestros premios nacionales, sólo pueden otorgarse en vida.

Dicen los que saben —y yo lo repito de ellos— que los escritores chilenos conocían la poesía de Matta, pero no la tomaban en serio, seguramente porque el propio pintor no se consideraba a sí mismo como un poeta, pese a que alguna vez publicó unos versos suyos en italiano y francés, en revista de escasa circulación. Hombre de ideas claras y de verbo recio, no ocultó intereses y posturas políticas en sus versos, Contreras —el autor del artículo que comento—, recuerda los siguientes, escrito en Francia cuando en nuestra América las dictaduras militares eran casi el único paisaje político existente:

“Recado para los militares latinoamericanos,
degenerados generales
que por lo general generan
puras degeneraciones”

Imposible decirlo de manera más franca y directa. Impresionante en su sencillez, poderoso y notable ejemplo de aliteración y denuncia. Cuesta creer que hasta hoy permanezca inédito.

Hay quienes vinculan su expresión a una poesía más telúrica y folclórica, de potente raigambre popular entroncada con la tradición y a la altura de Víctor Jara, Patricio Manns o Violeta Parra. Sin embargo, producto de su escandalosa creatividad va inventando no sólo imágenes (no debemos olvidar que es gran pintor), sino también nuevas palabras.2

Si hemos de creer en la historia de Matta debemos estar ciertos de que no tuvo afanes literarios, que no buscó convertirse en poeta y que, por lo tanto, sus versos son reflejo honesto y sincero de su intimidad, pero una detención consciente en ellos no puede menos que obligar a cualquier antologador e investigador de la literatura a integrarlo con honores a la enorme galería de lo mejor de nuestras letras. Refinado artista de vanguardias que es capaz de alzar el vuelo de la creatividad desde el alma popular de su Patria.

Quienes amamos el arte y especialmente el arte de la palabra, esta magia que evoca, convoca y provoca, esta suerte de vicio impune, como más de alguien lo ha motejado por ahí, no podemos menos que agradecer a aquellos que nos han regalado estos versos que la vida quiso esconder por allí. Nos han devuelto a un ilustre poeta chileno desconocido. A un notable artista al que vimos siempre entre pinceles en las alturas del Olimpo surrealista pero que, ignorábamos, también ascendía a esas alturas por el camino de las plumas y los folios de papel.

Eduardo Carrasco3 ha conservado para el patrimonio histórico y cultural (no sólo de Chile, sino que del mundo) varias de sus creaciones literarias en versos originales de su puño y letra. Los Oráculos de Pan pan pan fueron escritos a mediados de los 80 y coinciden con la serie de Quijotes de su obra.

Porque nos parece necesario destacar esta faceta desconocida del gran artista y porque nos parece justo agregar a su nombre ya no sólo el adjetivo de gran pintor, sino que además el de gran poeta, agradecemos a todos los que han hecho posible conocer esta obra.

De sus extraordinarios poemas, estos versos notables:

Los oráculos de Pan pan pan

El tiempo no pasa para un reloj.
Para un reloj, el tiempo no pasa.

Desengañar la lengua es desatarla.

Con la imaginación del fuego
en el corazón humano los encuentros se transforman
en descubrimientos.

Sistemanar bien
en las manos de cada día
normándose en hornos
donde el yo se hace pan.

Pan:
escojo decir Pan
porque encierra el aplauso
al ruiseñor rocío
y la mejor vidriera
con el ritmo de
las naturalezas.

Los hombres aman a las mujeres porque se parecen al mar.

Angelicante ciencia,
cueva de abrazos donde el entendimiento entenderá
que es científico el caballo que abrocha claveles entre los hombres
en vez de alfombras y murmullos entre las estrellas.

Desterrarse en un entierro.

Lo irracional es racional porque ambiciona ambas ambiciones.

Para mudar las cosas
y dar crédito a tu trabajo
de hacerte una mejorada posada sin estrechez
no basta cambiar tu histórica luz interior,
centro de extranjeras amenazas:
debes andar sin comillas, en la simplicidad de todos,
como si fueras un punto.

Están viviendo un neolítico
en el que se va descubriendo nuestra naturaleza
como un terremoto que se ha roto la lengua.
La naturaleza nos parece que no se parece a lo real
que se aparece en lo que oímos de la vida,
y esta crisis hecatomba diluvios
y alrededor todo se metamorfea en todo.

Arte es inventarse con las propias palabras
aunque esto parezca una grosería
entre calmados calmadosos.
Contra su calma: el imprevisto.

Que el amor propio
ame el carácter y la persona del ser amado
y no sólo su desnudez bajando las escaleras
desvestida de reina
y rodeada de retratos de familia.

El alma es una olla
donde se cuecen los alimentos de nuestro entusiasmo
y con éste
crece abrazado y entregado el corazón.
Para que este corazón no desate nieves
sino un sol templado y un laurel de hojas
en el alma de la olla del alma
como en el hoyo de la guitarra
debe nacer la música que venza los infiernos
Así,
el puchero que el alma cocina
será sabrosa luz.

Vivir para aumentarnos,
para aumentar nuestro humanismo hasta que sea crónico.

Notas

1. Lamentablemente para nosotros, El Mercurio sólo muestra en su página web las últimas siete ediciones de su diario. Para acceder al archivo de números anteriores, hay que ser suscriptor del diario.
2. Dice Gonzalo Contreras que el vocablo “angelicante” es creación suya.
3. Ex integrante del grupo Quilapayún.

prof. Benedicto González Vargas
publicado en Letralia Nº 149, del 25 de septiembre de 2006.


Evaluación Docente II

Septiembre 5, 2006

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En los últimos días mucho se ha comentado respecto de la evaluación docente y se han manifestado varias dudas relativas a la forma cómo se evalúa.

Para resolver dichas dudas, que no son nuevas, el Mineduc ha publicado hace bastante tiempo una página web llamada docentemás en que aparece explicado de manera muy clara cómo se desarrolla el portafolios y qué tarea cumplen otros actores en la evaluación como los evaluadores pares, los jefes de utp y los propios evaluados con su autoevaluación.

Concuerdo con todos aquellos que han señalado que hay problemas en la forma cómo se ha implementado esta evaluación, pero no suscribo los comentarios que ponen en duda la validez de la evaluación ni de la transparencia del proceso.

Creo que es fundamental poder informarse bien antes de emitir opiniones al respecto, porque una cosa que nos hace falta como país es ser un poco más serios y objetivos a la hora de discutir. Debemos reconocer aquellos aspectos positivos de las cosas y reconocer los negativos, lo que no obsta para disentir en cuanto a cuáles son éstos.

Otro hecho relevante en cuanto a la evaluación es que el marco teórico que la sustenta está publicado hace mucho rato ya bajo el nombre de Marco para la Buena Enseñanza, que identifica claramente los dominios que debe manejar un docente y los descriptores de desempeño que dicho dominio requiere. Este documento,también publicado en docentemás, es un avance cualitativo para el proceso de formación y perfeccionamiento docente que ningún maestro debiera excusarse de conocer.

Finalmente, reitero mis agradecimientos a todos quienes aportaron sus comentarios en un blog anterior sobre este tema. Ojalá que todas las actividades profesionales pudieran buscar una manera objetiva de evaluarse porque, de ser así, estaríamos mejorando como país.

Temas relacionados:

Evaluación Docente I
Marco para la Buena Enseñanza
Preparación para la Enseñanza

prof. Benedicto Gonzalez Vargas
publicado originalmente en mi blog de Atinachile el 3 de abril de 2006.


Evaluación Docente I

Septiembre 2, 2006

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El diario La Tercera de hoy publica un artículo relativo a los resultados de la evaluación docente 2005. En él se señala que el 41 % de los profesores evaluados logró bajos resultados en dicha evaluación, quedando ubicados en las las categorías más bajas: 37,3 % en nivel básico 3.8 % insatisfactorio.

Los docentes calificados competentes son un 52.3 % y sólo un 6.6% logró la categoría de destacado.

Estos resultados deben llevarnos a meditar respecto del verdadero estado de la profesión docente, porque, más allá de discrepancias respecto de los instrumentos de evaluación utilizados y de las competencias evaluadas, está claro que un resultado así de contundente nos está dando muchas claves en relación con lo que está pasando en los colegios y es perfectamente coherente con el estancamiento que se revela en el SIMCE y los bajos resultados en las mediciones internacionales.

Hay aún otro grupo de profesores que no aparece en las estadísticas, pero que el propio Mineduc reconoce como docentes de excelencia, son aquellos que voluntariamente se sometieron a una exigente evaluación para alcanzar el A.E.P. ¿Qué es el AEP? La asignación de Excelencia Pedagógica, que equivale a una suma cercana a los quinientos mil pesos anuales para aquellos que la obtienen. Es aquí donde me asalta una duda:

Se discutió mucho respecto de cuánto debía pagarse a los docentes que por ser evaluados en forma insatisfactoria durante tres años tenían que abandonar el sistema, las cifras oscilaban desde los tres hasta los siete millones de pesos. No me molesta que se pague eso, pero, tiene sentido que a los docentes de excelencia se les reconozca con un incentivo de apenas quinientos mil pesos? en tres años, un millón y medio. Saquen ustedes las cuentas y díganme qué vale más la pena, esforzarse por hacer buenas clases y dejar evidencia de ello o no hacer nada y salir del sistema público. A mí me parece un incentivo perverso.

Por otra parte, casi todo ha estado mal en la implementación de la Reforma. Así de claro, ni las provinciales han tenido clara su labor, ni menos los departamentos de educación municipales.

En cualquier medida, sólo los docentes en el aula saben, con todas sus carencias, lo que debe hacerse y lo hacen con esfuerzo y entrega. Los sucesivos ministros saben que las siempre mayores cantidades de recursos no han logrado llegar mayoritariamente a las salas de clases. Se ha perdido dinero en programas de escaso rendimiento, como el Monte Grande, el Chile Califica y otros similares.
El Mineduc tiene una deuda con la formación de los docentes y con la capacitación efectiva. La mayoría de los cursos de capacitación del CPEIP tienden a ser más teóricos que prácticos y las universidades siguen entregando profesionales que no están a la altura del siglo XXI.
Ojalá que la verdadera revolución en educación llegue pronto, porque estos cambios demoran años. Si hacemos los ajustes ahora, recién dentro de diez o doce años empezarán a notarse en el sistema.

Hay que evaluar a los docentes, es imperativo. Pero también hay que evaluar a los directivos y a todos aquellos que tienen incidencia en el mejoramiento de la calidad de la educación. Les aseguro que cuando se haga esa evaluación (y siempre que sea objetiva) los resultados porcentuales arrojarán más sorpresas que los que comento en este post.

¿Quién se atreve a ponerle el cascabel al gato?

Temas Relacionados:

Evaluación Docente II
Marco para la Buena Enseñanza
Preparación de la Enseñanza

prof. Benedicto González Vargas
publicado originalmente en mi blog de Atinachile el 29 de marzo de 2006


Nuevos Blogs en el Colegio Alexander Fleming

Septiembre 1, 2006

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A partir de la experiencia del año pasado con los blogs en la sala de clases, este año decidí bajar un poco en la edad e intentarlo con Quinto Año Básico, los resultados que estoy obteniendo son particularmente notables, porque algunos alumnos han desarrollado por su propia cuenta actividades que no he pedido. Por ejemplo, las pequeñas Thabata Ibáñez y María Paz Cincinnati han puesto en su blog no sólo comentarios respecto de sus artistas favoritos, sino que lo han adornado con poemas, cuentos y fotografías, algunos trabajos de clases y otras cosillas de su propia iniciativa.
Hay varios trabajos en 5º Básico que vale la pena ver y por eso en el Blog del Colegio Alexander Fleming se pueden encontrar variados ejemplos.
También allí es posible revisar los trabajos del 6º Básico del mismo Colegio, los que incorporan algunos elementos más de contenidos de clases, como por ejemplo la Unidad de Funciones del Lenguaje, íntegramente tratada a nivel digital a partir de una presentación de power point que se encuentra en el Aula Digital de la asignatura (o subsector como se llama ahora).
Los mayores, en tanto, no se han quedado atrás, el 2º Medio B también presenta algunos de sus trabajos e, incluso, tengo un trío de estudiantes muy entusiasmados que han ingresado a Atinachile y han publicado también por acá. Uno de esos casos es Lior Urbani quien ha recibido muchas lecturas y buenos comentarios y los otros son Alejandro Rodríguez y Gabriela Glavinas que han abierto un blog conjunto publicando hasta el momento una sola vez.
Indudablemente estos ejemplos representan no sólo el esfuerzo que los niños y jóvenes están haciendo por relacionarse en forma académica con las nuevas tecnologías sino que marca una pauta de trabajo para nosotros como docentes que encontramos en estos medios una forma de abrir nuevos espacios de aprendizaje y significación.
Los invito a leer y comentar estos trabajos en el entendido que será una grata e importante experiencia de aprendizaje para mis estudiantes.

Temas Relacionados:
Tema 1: Uso pedagógico del blog o cómo fundar la Pedablogía (parte I)
Tema 2 : Actividad Educativa con el Blog (Pedablogía parte II)
Tema 3: Los blogs de mi 6º Básico (Pedablogía parte III)
Tema 4: ¡A fundar la Pedablogía!, pero con una buena planificación… (Pedablogía parte IV)