Índigo, los Niños de la Nueva era

enero 18, 2006


Desde hace algún tiempo se viene comentando en diversos círculos psicológicos, pedagógicos y familiares que los niños de hoy ya no son los de antes. Tienen capacidades más desarrolladas que las nuestras y una forma distinta de entender sus relaciones interpersonales, en las que priman la afectividad, inofensividad y falta de competencia
Una de las corrientes de la psicología, la llamada Psicología Transpersonal, ha hecho fama con el nombre con el cual denominó a “una nueva raza de niños” —como afirma el prestigioso canal Discovery Channel en su página web—, cuya misión es inundar de amor nuestro planeta, trabajando desde muy pequeños en sus propias familias: son los Niños Índigo, nombre reconocido internacionalmente y que se refiere al color azul-añil de su aura.
En efecto, los investigadores del tema sostienen que la tarea de estos pequeños es lograr el equilibrio planetario en la delicada ecuación entre la ciencia y el amor. Como dice Enrique Barrios (autor de Ami, el Niño de las Estrellas), un avance científico y tecnológico, sin los niveles de amor suficientes —los únicos que importan en el universo espiritual— es la peor amenaza de autodestrucción que puede tener un planeta. La labor de los Niños Índigo es elevar la vibración de la Tierra y para ello están encarnando masivamente desde la década del 60. Se estima que el 80 % de los niños menores de 12 años manifiestan entre un 75 y 90 % de las características de la Frecuencia Índigo.
Semejante cantidad hace necesaria una profunda reflexión respecto de nuestra organización social, en cuanto a la familia, el colegio, la sociedad, las ciencias, etc.
El modelo tradicional y autoritario no funciona con los Niños Índigo, por varias razones:
1. Tienen una mayor energía, lo cual a menudo se traduce en el errado diagnóstico psicológico de Déficit Atencional (D.A.) o Déficit Atencional Hiperactivo (D.A.H), entre otros diagnósticos, lo que los lleva a medicarlos.
2. No son competitivos, por lo tanto, pese a su gran inteligencia, no desean ser los mejores de su clase, pero tampoco los últimos (en todo caso, nosotros debemos ampliar nuestro concepto de inteligencia e incorporar los aportes de Gardner, Inteligencias Múltiples y Goleman, Inteligencia Emocional).
3. Tienen una marcada actitud espiritual, muchas veces se refieren a Dios o a los sucesos ocurridos antes, en vidas anteriores.
4. Son intuitivos.
5. Poseen características especiales para sanar, lo que los hace acercarse espontáneamente a la gente que siente dolor.
6. No aceptan la autoridad per se, tienden a ser rebeldes. Hay que marcarles los límites con acuerdo de ellos.
7. Se frustran en sistemas educativos tradicionales. Se sugieren los métodos escolares Creática, Waldorf o Montessori, pero más que “cambiar” a los niños a ese tipo de escuelas, son las escuelas las que deben cambiar sus metodologías.
8. Tienen, en estado natural, una alta autoestima, pero puede atrofiarse al ser “normalizados” por la sociedad, en tal caso pueden volverse retraídos.
9. Su labor la empezarán a desarrollar desde la familia.
10. Son hipersensibles. Su sensibilidad está altamente desarrollada, en ambos sentidos del término: Se conduelen con el dolor ajeno y, a la vez, sus sentidos están mejor dotados.
Se han definido cuatro tipos básicos de Niños Índigo, a saber: Humanista, Conceptual, Artista e Interdimensional, cada uno de ellos con características similares y distintivas a la vez, pero todos conscientes de su aporte a una sociedad más armónica y verdaderamente civilizada.
Para los padres de Niños Índigo hay una tarea enorme, pues no sólo se trata de un fenómeno relativamente nuevo, sino que, además, implica un cambio en los esquemas de crianza que han sido tradicionales. Para ellos, se sugiere tratar al niño con respeto, conversándole y explicándole en vez de mandarle; darle libertades en la medida de sus fuerzas; consensuar con él los límites; ayudarlos y explicarles todo en cada momento.
Sin lugar a dudas, que los padres tienen una enorme responsabilidad, no nos olvidemos que fueron elegidos por esos niños para cumplir su cometido.
Por otra parte, los sistemas educacionales se están llenando de niños con características Índigo que no son comprendidos por sus profesores, se hace urgente buscar métodos pedagógicos de mejor calidad, la Reforma Educacional, bien entendida y aplicada, es un excelente instrumento, pues hunde sus supuestos formativos en experiencias de desarrollo personal y espiritual, aunque muy pocos han reparado en ello.
Por todo lo anterior, cabe señalar que el cambio es urgente e irreversible y que estos propios niños ayudarán grandemente a él, son los constructores de la Civilización del Amor y nosotros no debemos dañarlos con nuestro sistema social involutivo, ignorante y superado.
Finalmente, una aclaración necesaria, hay muchos padres que, al enterarse de que sus niños son índigo, hacen diferencias entre éstos y otros que no han sido reconocidos como tales. No nos interesa dar cuenta de este tema si con ello algunos creen ver una raza o casta superior, nada más lejano de nuestra intención, TODOS LOS NIÑOS SON IGUALES y todos merecen el trato que proponemos para que nuestra sociedad se adapte a los Niños Índigo. No hay niño hoy día que no manifieste más de una característica índigo y eso, sólo eso, debe motivarnos para establecer con ellos relaciones distintas a las que nuestros padres y profesores tuvieron con nosotros.

Publicado originalmente en Revista Dedal de Oro, San José de Maipo, Chile, en 2004


Indicadores de Desempeño en uso de Nuevas Tecnologías para alumnos de 6º a 8º Año Básico

enero 10, 2006

estandares3.gif

Desde hace algunas semanas he venido desarrollando un tema relativo a los estándares de desempeño con las NTICS en ambientes escolares. Este trabajo, ha sido tomado del Proyecto Nets (National Educational Technology Standars) de la Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE) y, por lo tanto, está de acuerdo con la realidad estadounidense. Sin embargo, y teniendo siempre presente las salvedades que ello conlleva, me ha parecido que es un contenido válido para, a partir de él, ir construyendo nuestros propios descriptores y estándares, atendiendo a nuestras realidades y necesidades y vinculándolas con las prioridades que establece nuestro Ministerio de Educación: Nuevas Tecnologías e Inglés. Por lo tanto, dejo aquí la descripción de aquellas habilidades que los alumnos del segundo ciclo básico deberían desarrollar.
Todos los estudiantes de estos cursos deberán tener la oportunidad de demostrar los siguientes desempeños:
1. Aplicar estrategias para identificar y resolver problemas cotidianos en el uso de hardwares y softwares.
2. Conocer y comprender los cambios que significan en una organización las nuevas tecnologías de la información y el efecto social de dichos cambios.
3. Demostrar conductas éticas en su trabajo en ambientes tecnológicos y discutir sobre las consecuencias de un uso indebido.
4. Usar herramientas de contenido específico (softwares, simuladores, ambientes web, etc.) como ayuda en la adquisición de conocimientos y construcción de aprendizajes.
5. Aplicar herramientas multimedia para mejorar su productividad personal y grupal.
6. Diseño, desarrollo, publicación y presentación de productos con nuevas tecnologías informáticas para mostrar y comunicar conceptos curriculares a auditorios dentro y fuera del aula (páginas web, presentaciones de power point, blogs, etc) (*)
7. Cooperar con los compañeros, con los docentes y con otras personas en situaciones que impliquen telecomunicaciones sobre temas de contenido curricular (foros, mails, etc.) (*)
8. Seleccionar y utilizar herramientas apropiadas para resolver determinados problemas académicos.
9. Mostrar comprensión de los conceptos propios de la Informática, tales como hardware, software, etc., y la posibilidad de interconexiones que permitan mejorar las prácticas de aprendizaje y la solución de problemas.
10. Investigar y evaluar la exactitud, pertinencia, propiedad, alcance y tendencia de las fuentes informativas virtuales (vale decir, hacer un uso crítico de la información) (*)

(*) Las anotaciones entre paréntesis son mías y no están publicadas por el ISTE.

Temas relacionados:

Tema 0 : Nuevas Tecnologías en Educación
Tema 1 : Aulas Virtuales
Tema 2 : Uso de la Tecnología en ambientes escolares
Tema 3 : Estándares de formación básica en Tecnología para los estudiantes
Tema 4 : Indicadores de desempeño para alumnos secundarios
Tema 5 : Indicadores de desempeño para cursos de 3o a 5o Básico
Tema 7 : Indicadores de desempeño para preescolares y primer subciclo básico
Tema 8 : Habilidades necesarias para la Educación Moderna con NTICS en el aula
Tema 9 : ¿Y cuál es la labor de los profesores al trabajar con nuevas tecnologías en el aula?
Tema 10 : Indicadores de desempeño para docentes en las nuevas tecnologías aplicadas al aula.
Tema 11 : ¿Y qué deben hacer los directivos de las escuelas respecto de la tecnología?¿Y qué más deben hacer los directivos escolares en relación con el uso de la tecnología?

prof. Benedicto González Vargas
publicado originalmente en mi blog de Atinachile el 3 de octubre de 2005.


El primer día del mundo

enero 4, 2006

amanecer.jpg

Al inicio de un nuevo año vale la pena detenerse a imaginar cómo fue el primer día, aquél que inició la historia del mundo y que está en el origen de nuestra propia existencia.

Mucho antes que nosotros, hace miles de años, esta misma inquietud encontró variadas respuestas entre los aborígenes americanos, creándose una rica literatura oral que, la tradición primero y las crónicas después, han preservado para nosotros.

En aquellos lejanos días, nuestras viejas —y extraordinarias— civilizaciones precolombinas nada sabían de la Biblia cristiana, de la mitología egipcia o grecolatina, de los dioses de oriente ni mucho menos del big bang. No obstante, lograron intuir el origen del mundo. De ellos, de su literatura sagrada, de su mitología, hablaremos hoy, en plena era espacial y cuando un nuevo milenio está recién en su primer lustro.

“Antes que hubiera día en el mundo, los dioses se juntaron en aquel lugar llamado Teotihuacán…”. Así empieza el mito náhuatl que relata cómo Tecuciztécatl y Nanáhuatl, luego del periodo ritual de penitencia en los montes, debieron ingresar al fuego; ambos dioses murieron quemados. Del uno nació la luna; del otro, el sol. “Quetzalcoatl y Xipetótec dijeron : —Aquí, de esta parte, ha de salir el sol” y apuntaron al oriente y asomó el sol que era muy colorado y enceguecía a quienes lo miraban. Al mismo tiempo, también por oriente, salió la luna. Los dioses sentenciaron : —No está bien que sol y luna alumbren igualmente, sólo el sol debe tener luz radiante…”. Uno de los dioses, entonces, lanzó un conejo al rostro de la luna y éste se oscureció. Luego fue necesario que el viento soplara fuerte para que ambos astros se empezaran a mover y separaran sus caminos. Ese es el primer día del mundo para nuestros padres aztecas.

“Aún no había hombres, ni animales, ni pájaros, ni peces (…), sólo existía el cielo. Aún no estaba visible la superficie de la Tierra; sólo existía el mar y el cielo. No había cosas en orden…”. Tepen Gucumatz, padre y madre de todo lo creado —ser divino que encierra en sí tres manifestaciones— empezó a retirar el agua que cubría la superficie de la Tierra, luego sembró vegetales. Se formaron después los montes y tras ellos, creó los animales. Entonces formó hombres de barro, después de madera, pero no le gustaron al Creador y formó hombres de maíz: “Balam Quitzé fue la primera gente; la segunda, Balam Acab”. Así fue el primer día de nuestros padres mayas.

El sol y la luna sólo se habían visto de reojo, pero el Dios Que Ordenó Todo, les dio licencia para encontrarse y se enamoraron. De su amor nació Inca y Mama Cocha. Bajaron a la Tierra y el Imperio comenzó. Así lo contaban nuestros padres incas.

El espíritu más poderoso aplastó a los menores que se habían rebelado y los convirtió en montañas; a los arrepentidos, en estrellas. Luego envió a su hijo Lituche a la Tierra, pero lo lanzó con tanta fuerza que se golpeó en el suelo. Su madre abrió una ventana en el cielo para mirarlo, ella es kuyén, la luna. Al tiempo, Lituche se sintió solo y pidió compañía, el buen Nguenechén dejó caer con gran delicadeza a Domo, la mujer, por donde ella pasaba la tierra florecía y daba frutos. Allí empezó todo, se enamoraron y el mundo fue más bello. Así lo intuyeron nuestros padres mapuches.

“La tierra y el agua se hicieron al mismo tiempo en todas partes, pero no todos los árboles brotaron el mismo día, ni los pájaros nacieron a la misma hora, ni las flores abrieron al mismo tiempo. En cuanto a los hombres, nacieron muy lejos de aquí, en lo más alto de una montaña, siempre vestida de verde…”. Hasta que un día llegaron Ubirá y Agusá, los dos primeros hombres de Karunkinká. Hayen, la mujer, llegó después. Por ella ambos se mataron. Así lo enseñaban nuestros padres onas.

El primer día del mundo fue también creación divina para nuestros antepasados americanos. Ellos aprendieron a cuidar la tierra y a convivir en armonía con la naturaleza. Ojalá que este nuevo año sea la oportunidad para que nosotros empecemos, de una vez por todas, a hacer lo mismo.

¡Feliz Año Nuevo!

publicado originalmente en mi columna de Ciudad Letralia, en enero de 2006 y
en la Revista Dedal de Oro Nº 23 de febrero de 2005


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 172 seguidores