Bajar libro El Conquistador de Federico Andahazi
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Este tipo, el sr. Andahazi, ¿sabrá algo acerca de los Reyes Católicos? ¿Conocerá por un casual la política legislativa que dictó Isabel la Católica de protección a los indios del recién descubierto continente americano? ¿Habrá el sr. Andahazi, no digo ya leído, siquiera oído hablar, de las Leyes Nuevas que esta insigne mujer castellana (en las antípodas de Froid y de esa nueva esclavitud proviniente de una sexualidad obsesiva, no reproductiva) promulgara en el año del Señor de 1542, leyes precursoras de los derechos humanos y del derecho internacional? El cuento ese de que aquí, en Europa, y en concreto en España, éramos unos bárbaros sedientos de la sangre de los herejes, es mentira. No obstante, reconozco con pena la credulidad de muchos, credulidad de la que obtienen pingües beneficios escritores como el sr. Andahazi y Dan Brown, entre muchos otros. Es un retruécano, un triple tirabuzón con mortal, sacarse de la manga una rama pacífica en los aztecas, echarse con ella a la mar océana y, caminito de Oriente, llegar, descubrir y pacificar (¿evangelizar?) Europa. Y van y encima lo premian por escribir esto. Desde que el Universo es lo que es, el sol se levanta por Oriente y se hunde por Occidente. La libertad, la sabiduría y el progreso, igual que el sol: se proclaman en Oriente y se derraman por Occidente. Mal asunto, ir contra las leyes del universo.
Estimado Paco, en temas de literatura, siempre es recomendable la tolerancia. A algunos algo les gusta y a otros no. Nada hay de malo en ninguna postura. Al fin y al cabo, la literatura es siempre ficción.
Saludos desde Chile,
Benedicto
Estimado Benedicto:
Acá en España campa hoy a sus anchas el relativismo más extremo. Como oficialmente no existe la verdad, las medias verdades y las medias mentiras campan a sus anchas, enrareciendo la comunicación y destruyendo la confianza. De la ambigüedad se ha llegado a hacer un culto del que muchas gentes sin escrúpulos hacen pingües negocios. Cierto es que la novela puede ser ficción, aunque una ficción con pinceladas de verdad y brochazos de mentiras me parece indigna de un escritor. España siempre quiso lo mejor para los pueblos hermanos de centro-América. No puede decirse lo mismo de Inglaterra y Francia con sus colonias del Norte. ¿Qué fue de los indios oriundos de norteamérica? Sin embargo, hay una raza hispanoamericana.
Saludos desde España.
Gracias, Paco, por detenerte a leer y compartir tu fundada opinión.
Saludos afectuosos.
Benedicto
Gracias a tí, Benedicto. Un fuerte abrazo.
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